Skip to main content

EP. 1 Pennsylvania: del ‘cinturón de óxido’ al ‘cinturón latino’

Tráiler – Bukele: el señor de Los sueños
EP. 1 Alguien como Bukele
EP. 2 Muévete rápido, rompe cosas
EP. 3 La hora de la medicina amarga
EP. 4 El evangelio (del Bitcoin) según Bukele
EP. 5 ‘Batman’ descubre el viejo negocio de la violencia
EP. 6 La última elección
EP. 7 Después de Bukele
Tráiler: El péndulo
EP. 1 Pennsylvania: del ‘cinturón de óxido’ al ‘cinturón latino’
EP. 2 Nevada: la preocupación por la economía
EP. 3 Florida: donde América Latina vota
EP. 4 Arizona: demócratas y republicanos en la frontera
EP. 5 Carolina del Norte: el poder de las comunidades religiosas
EP. 6 Una marea roja: el regreso de Trump y el futuro de los latinos
Tráiler: La Ruta del Sol
EP. 1 La botella
EP. 2 La grabación
EP. 3 La entrevista
EP. 4 Las pruebas
EP. 5 La necropsia
EP. 6 El debate
EP. 7 El conspirador
EP. 8 El contacto
EP. 9 El fiscal
EP. 10 El rompecabezas
Tráiler: Las Reinas de Queens
EP. 1 Santa, Madre, Reina
EP. 2 Bienvenides a la Casa Martínez
EP. 3 Las reinas del escenario
EP. 4 La Santa Puta
EP. 5 Un martes cualquiera en Queens

TRANSCRIPCIÓN

Ir al episodio

EP 5 . 05/05/2026

5 | Un martes cualquiera en Queens

[Rula Ávila Muñoz]: Hola, un aviso antes de empezar: en esta serie hay contenido sensible que incluye violencia, drogas y lenguaje sexual. Les recomendamos discreción.

Después del funeral de Cecilia Gentili en la catedral de San Patricio; después de que la arquidiócesis de Nueva York dijera que el evento fue un insulto a la fe católica y que la conducta del público fue “escandalosa”; después de que se hiciera una “misa de reparaciones”… Un día lluvioso de febrero de 2024 las putas regresaron a San Patricio para protestar. Pero esa vez no les abrieron las puertas. 

[Liaam Winslet]:  No vamos a quedarnos calladas y aunque nos cueste, y aunque nos traten de silenciar, no vamos a retroceder. Este es el momento de hacer historia compañeras y compañeres. Las trabajadoras sexuales merecen los mismos derechos. Sex work…!

[Manifestantes]:Is work! 

[Rula Ávila Muñoz]: La que habla y grita es Liaam Winslet, directora del Colectivo Intercultural Transgrediendo. Ya la conocimos antes. Fue la mano derecha de Lorena Borjas y la que llamó a Cecilia, “Santa Cecilia, madre de todas las putas”. Liaam lideró la protesta frente a San Patricio. 

[Liaam Winslet]:  Yo, como líder comunitaria, estoy viendo todos los días cómo una sociedad hipócrita y moralista se escandaliza por la palabra “puta”. Pero la palabra “puta” significa poderosas, únicas, trascendentales y auténticas. Así es como nos definimos las trabajadoras sexuales.

[Rula Ávila Muñoz]: Pero, como suele pasar en Nueva York, el escándalo vino y se fue. El eco de las voces que gritaron “Cecilia, Cecilia, Cecilia” aquel día en el funeral se diluyó en el zumbido de la ciudad. 

Pero, si le damos la espalda a San Patricio, y caminamos unas cuadras hacia el sureste de Manhattan, llegaremos a Grand Central, la estación donde convergen varias líneas de metro: la S, la 4, la 5, la 6 y la 7. Si tomamos un tren de esta línea rumbo a Queens, llegaremos a la penúltima parada, Mets–Willets Point. Allí, en el Flushing Meadows Corona Park, cerca del estadio de béisbol de los Mets y de las canchas de tenis del US Open, encontraremos el Museo de Queens.

Allí, el martes 7 de abril de este año nos reunimos con la comunidad de trabajadoras sexuales trans latinas de Queens para celebrar el lanzamiento de la serie que estamos escuchando. Y para rendir homenaje a su legado. 

Por eso, en este episodio especial que marca la mitad del camino de Las Reinas de Queens, queremos compartirles lo que vivimos esa noche frente a más de 100 personas.

Oiremos a Liaam, heredera del colectivo de Lorena Borjas; a les hijes de Cecilia Gentili que siguen expandiendo el legado teatral de esta reina. También, una nueva historia sobre Cecilia, y un discurso de la madre de una casa que sigue prosperando a pesar de las décadas.

Oiremos, en fin, una celebración en el corazón vivo de nuestro reino.

Desde Central Series y Radio Ambulante Studios, esto es Las Reinas de Queens. Soy Rula Ávila Muñoz. 

Episodio 5. Un martes cualquiera en Queens. 

[Rula, en vivo]: Y ahora quiero invitar al escenario… 

[Rula Ávila Muñoz]: Comenzamos esa noche conversando precisamente con Liaam, directora del Colectivo Intercultural Transgrediendo, fundado por Lorena Borjas. 

[Rula, en vivo]: Y bueno, bienvenida Liaam. Muchas gracias por estar aquí. Estamos muy, muy contentas de tenerte aquí, y de tener otro espacio donde podamos conversar un poquito.

[Rula Ávila Muñoz]: Acabábamos de oír el trailer de esta serie, donde se escucha a Lorena decir esto:

[Lorena Borjas]: Yo voy a llegar a donde tenga que llegar como una perra, pelear con garras y uñas… 

[Rula Ávila Muñoz]: Así que empezamos por ahí. 

[Rula, en vivo]: ¿Qué sientes cuando escuchas a Lorena decir estas palabras tan icónicas de ella? “Yo voy a pelear como una perra”.

[Liaam Winslet]: Pues que todas somos unas perras. No, yo creo que una de las cosas que me causa mucha nostalgia, realmente… Hablar de Lorena para mí es difícil, para la comunidad sigue siendo difícil, realmente, porque son como cosas que tú te preguntas como, ¿por qué nos tiene que pasar constantemente a las mujeres y a las personas trans y a las trabajadoras sexuales perder a nuestras hermanas? Sumado a la pérdida de otra compañera como Cecilia, ¿no? Son cosas que tú dices, como, ¿por qué una cosa atrás de otra, por qué seguimos perdiendo a compañeras de nuestro movimiento? Pero también nos lleva a una reflexión, ¿no? como comunidad, a entender de que este es el momento de saber que la resistencia depende de todas y todes como personas trans, personas queer, no binarie. A valorar más la lucha de las compañeras que abrieron ese camino, ¿no?

[Rula, en vivo]: Hablando de eso, quisiera saber, digo, además del trabajo que se hace con el con el Colectivo y con los colectivos y los activismos que empezaron Cecilia y Lorena, ¿de qué otras formas podemos mantener vivo su legado?

[Liaam Winslet]: Apoyando a las compañeras y compañeros que están abriendo camino, ¿no? A mí me da mucho gusto saber cuando, por ejemplo, una compañera trans está ocupando un espacio que por años nos dijeron que no podíamos ocupar las mujeres trans ¿no? A mí me ha dado mucho gusto ver cómo han evolucionado muchas compañeras en nuestra comunidad que han sido y son trabajadoras sexuales. Muchas de nosotras. Y saber que están en esos lugares para alzar la voz por nosotras también nos permite generar impacto en aquellas otras compañeras que siempre han creído que no van a poder lograr lo que les han dicho: tú no puedes hacer esto, tú no puedes alcanzar aquello. A mí muchas veces me dijeron, “nunca van a poder las mujeres trans y trabajadoras sexuales inmigrantes liderar una organización”. Y cuando alguien te dice eso es fuerte, porque es ahí cuando tú dices, “¿pero por qué no voy a poder?” ¿Por qué? Porque a lo mejor no tengo una carrera universitaria, porque a lo mejor no entienden las personas de que las mujeres trans no dejan sus estudios porque quieren, sino porque les cierren las puertas. Mantener vivo el legado de Lorena no solamente es luchar contra el sistema, es también luchar contra esas personas que siempre nos dijeron que no somos capaces. Y ha sido difícil. Ha sido muy difícil. Así como he conocido historias de compañeras trans, por ejemplo, que han sido desplazadas, han sido… ¿Cómo te digo? Este… Despedidas de un puesto de trabajo, por el simple hecho de a lo mejor se acabó el proyecto, a lo mejor no cumples con nuestras expectativas, o a lo mejor solo te ponemos para que la gente vea que tenemos una persona trans aquí. Pero ese no es el objetivo; es de mantener y brindar oportunidades a la comunidad porque se lo merecen, porque es un derecho. Pero no siempre pasa. A veces tenemos que mendigar después de haber sobrevivido a tantas situaciones difíciles.

[Rula, en vivo]: ¿Hay alguna, como, como que algún consejo que te dio Lorena en algún momento que hoy vives con él?

[Liaam Winslet]: Nunca me olvidó cuando Lorena nos escribió y nos dijo como, “pájara, no sé qué va a pasar. Estas niñas van a quedarse solas. Vamos a tener que ver cómo ayudarlas”. Siempre tengo grabada su imagen cuando tuve la llamada con ella y estaba en el hospital y me decía como, “tenemos que ver cómo ayudamos a las pájaras y buscamos comida y hacemos…” Y yo como, “Lorena, primero termina de recuperarte y luego vemos qué hacemos”. Pero nunca me imaginé que iba a ser la última llamada. Pero hay infinidades de cosas que aún recuerdo de ella. A veces me pongo a ver mucho sus documentales y sus cosas que dice ella. Me pongo a veces a escuchar sus mensajes de voz. Aún tengo sus mensajes de voz, de whatsapp, de mensajes. Entonces los escucho. Como que digo… Es como este memento de, no sé, conectarme también con ella. 

[Rula, en vivo]: Y… Porque también tú estuviste de cerca con Ceci, de una u otra forma dentro de los activismo y todo. Pero para la gente que no llegó a conocer, que no llegamos a conocer a Cecilia personalmente, ¿puedes contarnos un poquito de Cecilia Gentili?

[Liaam Winslet]: Mira, Cecilia era un complemento perfecto. Era como una pandilla esto, la verdad. La pandilla de las putas, la verdad. Y me acuerdo cuando me uní a la pandilla de Lorena y de Cecilia, era emocionante. Yo me acuerdo que cuando… En el 2014, cuando comenzamos a hablar sobre querer crear una organización para la comunidad migrante en Jackson Heights, en Queens, que liderara Lorena, era algo impensable. Pero cuando lo hablamos con Cecilia, Cecilia era como, “no, sí pueden, vamos a hacerlo”. Y Lorena y yo éramos como, “ah, sí, vamos a hacerlo, tenemos que escribir…” Cecilia nos decía siempre: “tomen nota de todo, saquen copia de todo, no dejen todo así porque luego tenemos que revisar cada cosa que pasa”. Y pues es así como en el 2015 se logra establecer el Colectivo. Cecilia fue una de nuestras propulsoras con Lorena para que podamos mantener este espacio, ¿no? El sueño de Lorena era tener un espacio, un centro comunitario como el que tenemos ahora —pero ella no lo logró ver— porque ella decía siempre como, “imagínate tener un espacio como este. Imagínate que las chicas vengan a recibir comida”. O sea, era como cosas que las experiencias trans y la mayoría de nosotras como inmigrantes, vivimos, ¿no? Sabemos lo difícil que es acceder a la comida. Sabemos lo difícil que es no tener un espacio seguro. Muchas compañeras trans aún tienen que andar en las calles en el día porque no saben dónde ir. No existen lugares seguros donde poder mantener eso, donde te puedan brindar ese espacio, ir y dialogar y conocer a otras personas trans a lo mejor con las mismas historias. Entonces Colectivo se ha convertido en eso, en un espacio que comenzó como un sueño con Lorena, Cecilia, que nos ayudó mucho. Me acuerdo tanto que después de la muerte de ella, pues, iba todo a quedar ahí, y Cecilia fue la que nos dijo: “no, vamos a seguir. Vamos a seguir. Hay que seguir haciendo. Mantengamos vivo este legado de esta puta vieja, de la Lorena”. Y era así. Era así como mantenemos este legado vivo.

[Rula, en vivo]: ¿Cómo era salir con Lorena? Y no sé si Cecilia las acompañaba en las noches cuando iban a repartir condones y a visitar a las chicas para checar cómo estaban.

[Liaam Winslet]: Salir con Lorena era ayudarla a llevar su carro. ¿Quiénes de aquí que conocieron a Lorena alzaron alguna vez el carro de Lorena? Esa era su oficina. Yo le decía, “Lorena eso es un escritorio, un archivador”. Era de todo. Pero andar con Lorena en la calle y distribuir condones era una aventura. Era una historia que el tiempo… Tú llegabas a ver el reloj, ya eran las cuatro o cinco de la mañana, y tú decías, “todavía estamos por aquí”, porque Lorena te llevaba como a navegar en eso, ¿no? Y era emocionante porque siempre ella buscaba la manera de que conectáramos con la comunidad, pero que también sepan nuestras compañeras que estaban que estábamos ahí para ellas, que se sintieran acompañadas, ¿no? Yo me acuerdo que Lorena era una de las propulsoras de que las organizaciones fueran a la calle a hacer pruebas de VIH, porque a muchas de nuestras hermanas se les hacía complejo y difícil… Una de las frases de ella era como: “Liaam, ellos tienen que entender que para las putas el día es la noche y la noche es el día. Entonces tú no puedes pretender que una compañera vaya a hacerse una prueba de VIH de 9:00 a 17:00. Es imposible, no va a ir nunca”. Entonces, lo que Lorena hacía era eso, como llevar las jeringas donde ya estaban, llevar las pruebas de VIH, conectar a las chicas para hacerle una fecha clara para ir a su tratamiento hormonal o ver al médico. 

[Rula, en vivo]: ¿Hay algún recuerdo que te quede, algo específicamente de Lorena y de Ceci, como algo que se te venga ahorita a la mente?

[Liaam Winslet]: Que no hay que rendirse. Que a pesar de las circunstancias y las adversidades, hay que mantenernos vivas. Y para mí eso también es importante: ver nuevas generaciones, ver nuevas compañeras, porque en algún momento yo también estuve ahí. En algún momento yo también luché, pero llega un momento en que tú dices, “hay que dar espacio, hay que dar… Hay que permitir que estas compañeras o estos compañeros también enfrenten las batallas que aún seguimos viendo”. O sea, hay muchas situaciones que aún nos mantienen aquí, resistiendo y dando resiliencia a todas estas situaciones difíciles. 

[Rula, en vivo]: Qué bonito. Muchas gracias, Liaam. Un fuerte aplauso para Liaam Winslet, por favor. 

[Rula Ávila Muñoz]: Ya volvemos.  

[Viento]: Buenas noches a todos, todas y todes. Yo soy Viento. 

[Oscar]: Mi nombre es Oscar, hija de Cecilia, y estamos aquí para compartir un poquito sobre ella, sobre su legado… 

[Rula Ávila Muñoz]: Después de la conversación con Liaam, vino el turno de escuchar a dos personas que conocimos en el episodio pasado: Oscar y Viento, hijes de Cecilia Gentili. Ella es Oscar. 

[Oscar]: Sí, Cecilia fue una matriarca y arquitecta de una constelación de mucho amor, de apoyo, de resistencia. 

[Rula Ávila Muñoz]: La recordaron más allá de su activismo y de ser Santa Cecilia, la madre de todas las putas.  

[Oscar]: Y a ella le gustaría que se acordaran que era muy sexy. Muy sexy. Y reconocerla no solamente como este concepto, esta idea. Era muy humana, complicada.

[Viento]: Graciosa. Sí, muy graciosa. Siento que también usaba mucho el humor para atravesar todo lo que nos sucede, ¿no? 

[Rula Ávila Muñoz]: Y presentaron a otra hija de Cecilia y una artista talentosísima que en los últimos años se ha encargado de mantener vivo su legado en el teatro: Chiquitita.

[Oscar]: Chiquitita es nacida y crecida en Queens.

[Viento]: Es un artista increíble. Y les dejamos acá el escenario para que ella venga a deslumbrarse. Muchas gracias. Buenas noches.

[Oscar]: Buenas noches. 

[Rula Ávila Muñoz]: Y ella, Chiquitita, nos presentó un fragmento de la obra “Red Ink”. 

[Chiquitita]:  I am an atheist, but I have received calls from God many, many times…

[Rula Ávila Muñoz]: “Red Ink” se escribió en inglés, y la presentación de Chiquitita fue en ese idioma. Pero pensamos que sería lindo usar este espacio para conocer a Cecilia mejor, en uno de sus periodos más oscuros. 

Para contar esta historia los dejo con nuestro productor Pablo. 

[Pablo Argüelles]: Visité a Estrellita porque me dijeron que tenía una carta de Cecilia Gentili. Y quería que me la leyera. 

Estrellita y Cecilia fueron amigas por muchos años, de esas amigas que han pasado por las buenas y las malas. Que construyeron y rompieron su relación varias veces desde que se conocieron en Miami en 1999. 

Cuando le pregunté a Estrellita si tenía la carta me dijo que sí, claro. Pero que no sabía dónde estaba. Todo esto con una sonrisa. Medio angustiada, medio traviesa. Es que Estrellita tiene mil diarios y cuadernos y fotos y videos de su pasado. Y se puso a escarbar entre todos ellos en busca de la carta.  

[Estrellita]:   Qué lindos que son los souvenirs, ¿no? Muestra mucha historia. ¿No, no te parece?

[Pablo Argüelles]: Es una acumuladora de recuerdos. 

[Estrellita]:  Mira esto…

[Pablo Argüelles]: ¿Qué es?

[Estrellita]: Es uno de los flyers del del show “Red Ink”. Mira que hermoso. 

[Pablo Argüelles]: Pero la carta no aparecía… 

[Estrellita]:  La voy a encontrar, te lo juro, te lo voy a encontrar…  

[Pablo Argüelles]: Mientras buscaba, Estrellita me contó su vida. Es de Buenos Aires. Hoy vive en un piso 15 de un multifamiliar en Queens. En la sala de su departamento hay una mesita con la imagen de la virgen, cremas, perfumes, papel absorbente y condones, para sus clientes. Porque desde inicios de los años 90 es trabajadora sexual y drag queen.

[Estrellita]:  Yo llevé la drag queen del escenario a Palermo, a trabajar de 11:00 de la noche hasta las 6:00 de la mañana. 

[Pablo Argüelles]: Palermo es un barrio bonaerense lleno de bares y boliches. Estrellita hizo su vida ahí, vestida de mujer, recibiendo a sus clientes en las calles, en los coches, en las vías del tren, donde fuera. 

[Estrellita]:  Tiene que tener valentía. Tiene que estar segura. Y te tiene que gustar. 

[Pablo Argüelles]: Y en 1998, con el dinero que ganó en las calles porteñas se compró un boleto de avión a Miami. Quería, —y esto me lo dijo antes de que empezara a grabar— una vida estruendosa, llena de escándalo, mucho drag queen, muchos shows y tacones de aguja y pelucas. 

Y claro, siguió con el trabajo sexual, siempre en la calle. No como otras amigas suyas que sólo se paraban en los bares, bien vestidas, tomando champaña. 

[Estrellita]: Ah, y el glamour y el perfume y los aros y el vestido. Mirá. Mirá el vestido: $200 dólares. Lentejuelas y brillo. Ay, que te pague un trago. No, yo no. Yo caminando por todos lados. Y bien, pero bien, puta. Súper súper zorra. Faldas apretadas. Mucho taco. Bien afeitada toda, toda, toda. Unos tacos, pero altísimos los tacos. Mucha peluca, mucho maquillaje, mis llaves, una carterita con condones y todo, y listo.

[Pablo Argüelles]: Y fue allí, en las calles de Miami, que conoció a Cecilia, recién llegada de Argentina. 

[Estrellita]:  Y fue super gracioso porque antes de saludarnos, le dije, “¿y vos también andás así buscando clientitos de vez en cuando?” “Claro, obvio, por supuesto”. “Así que tené cuidado”, le digo, “porque caí presa hace tres días”. Y me dice, “ay, ¿de verdad?” “Sí”. Y ella cae a los cuatro o cinco días, y me vuelve a encontrar en un lugar, y me dice, “puto, que mala suerte que me diste. Caí presa también, maricon”. “Ay. Bienvenida a Miami”.

[Pablo Argüelles]: Se empezaron a juntar con un grupito de chicas argentinas trans y drag unidas por la noche. Y un día, así como se conocieron, se dispersaron, cada una por su propio camino. 

Estrellita se mudó a Nueva York. Y allí, a inicios de los 2000, se reencontró con Cecilia. Pero Cecilia ya no era la inmigrante recién llegada. Le iba muy bien. Tenía un departamento en Nolita, un barrio muy caro y de moda en Manhattan. También vestía ropa lujosa. Y conocía a muchos de sus clientes en fiestas privadas. Estrellita la veía ahí con frecuencia. 

[Estrellita]: Las fiestas eran súper fabulosas con las chicas con unos cuerpazo increíbles y unas muñecas y todas vestidas fabulosas: Louis Vuitton, la otra Chanel, la otra Prada y la otra Versace.  Y lleno de hombres, lleno de admiradores. Y esos hombres gastaban toda la noche ahí. Un trago, $25 dólares. Te invitaban un trago. Luego podías entrar un booth chiquitito, que era una cajita chiquitita con una cortinita. Y ahí tú le mostrabas tus cosas, tus artilugios con los que uno hace dinero. En una noche les dejaba un promedio de $4,000 mil, $6,000, $7,000 dólares. En una noche.  

[Pablo Argüelles]: Pero claro, ese estilo de vida tenía un precio. 

[Estrellita]: Cada una hacía sus cositas para sentirse mejor o para por ahí acompañar a un cliente. 

[Pablo Argüelles]: Cositas como consumir: alcohol, en el caso de Estrellita…

[Estrellita]:  Vinos caros, rojos y blancos y espumantes. Yo siempre tan regia, regia total.  Primero muerta yo que insencilla, ¿eh?

[Pablo Argüelles]: Y Cecilia, heroína y cocaína. Entró en ese laberinto que mencionamos en el episodio pasado, y en el que comenzó a perderlo todo: sus ingresos, su departamento en Manhattan, su salud, sus amigos… Tanto así que desaparecía del radar con frecuencia. Hasta que un día, por ahí del 2009, le marcó a Estrellita. 

[Estrellita]:  “Estrellita, ando muy mal y no tengo donde dormir. Y estoy muy preocupada. ¿Me podrías dar ahí unos días para estar con vos?” Le dije, “sí, claro, venite”. 

[Pablo Argüelles]: Llegó con unas bolsas de plástico, y adentro llevaba la poca ropa que le quedaba. O sea, no quedaba ni rastro del lujo con el que había vivido. 

[Estrellita]: Entonces pude darme cuenta el decline, ¿no? Lo mal que ya estaba. 

[Pablo Argüelles]: Empezaron a vivir juntas y, claro, se divertían muchísimo. Coleccionaron mil anécdotas. Pero ambas estaban enfrascadas en sus adicciones. Y con los meses las fricciones opacaron los buenos momentos: que si Cecilia fumaba en la casa, que si acaparaba el espacio del departamento…

[Estrellita]:  A mí no me gustaba cuando ella me preguntaba que si podía traer un cliente con el que iban a hacer party. Pero ella lo hacía por la gran necesidad de su adicción. Yo lo entiendo. 

[Pablo Argüelles]: Estrellita cuenta que Cecilia llegó a recibir a clientes que no le pagaban con dinero, sino con pura droga. Era una prueba de que Cecilia estaba tocando fondo, que ya no se valoraba. Y luego, por las noches, Estrellita la escuchaba dar vueltas y vueltas en su habitación, como atormentada, haciendo ruidos extraños. Hoy piensa que probablemente era porque Cecilia estaba tratando de dejar la droga y que esos golpes de abstinencia la hacían sufrir muchísimo. Y así siguieron. Hasta que a los seis meses, más o menos… 

[Estrellita]:  Tuvimos una pelea muy fuerte. Creo que fue por un cliente o por algo que ella hizo en la casa. Bien eso no me recuerdo. Yo estaba furiosa, ofuscadísima, ofuscadísima, y le reclamé, le dije, “ya te dije miles de veces que no hagas esto y lo seguís haciendo. Yo estoy cansada. No puedo más”. 

[Pablo Argüelles]: Estrellita le dijo a Cecilia que se fuera. 

[Estrellita]:  Pero se lo digo de mala manera, ¿no? Y lo que sí me recuerdo es que ya me dice, “entonces teneme esas bolsas ahí guardadas. Yo las vengo a buscar en otro momento, porque ahora no puedo”. “No, llevatelas ahora, llevatelas ahora”. Y se las terminé tirando ahí por la escalera. Qué feo. 

[Pablo Argüelles]: Se perdieron el rastro de nuevo. Y Cecilia siguió con las drogas y con el trabajo sexual, de forma cada vez más precaria. Fue víctima de una red de tráfico de personas. La arrestaron varias veces y la encerraron en la sección de hombres de Rikers Island, una prisión de pésima fama por la violencia que se vive dentro. De allí pasó a un centro de detención de inmigrantes. Se salvó de la deportación, pero la liberaron con un brazalete en su tobillo, como esos que se ven en las películas. Y así entró a un centro de rehabilitación en Queens… 

[Estrellita]:  Dejame que vea, a ver, esta carta famosa. Está por acá en algún lado…

[Pablo Argüelles]: Y aquí entra a la historia la carta. 

[Estrellita]: ¡Aquí está! ¡Aquí está! Oh, my God. Te lo dije. Te lo dije. La encontré. La encontré. La encontré. La encontré. Okey. Listo. Ya, esto secundario. Aquí está. 

[Pablo Argüelles]: ¿Puedes leerla? 

[Estrellita]: ¿Te gustaría que las lea?

[Pablo Argüelles]: Sí, porfa.

[Estrellita]: “Abril 16, 2010. Querida Estrellita…” Tengo que parar. Perdóname, tengo que parar. Es que yo, yo no sé si no me puedo acordar. Nunca voy a saber si le respondí. Aunque nos vimos después, pero esto fue muy importante para ella. Nunca voy a saber si le respondí. 

“Abril 16, 2010. Querida Estrellita. Espero que al recibir la presente te encuentres bien. Por mi parte, te cuento que estoy muy feliz. En un par de días cumplo dos meses de recuperación. Estoy en un in-patient program que dura por un año. Al principio, pensé que sería mucho, pero el día de hoy creo que quizás no es suficiente y necesite más. Muchas cosas, profundas, internas, están saliendo a la luz y tengo mucho que trabajar en ellas. Entre otras novedades, te cuento que ya me sacaron el brazalete de la pierna, y sigo trabajando en mi estatus legal en el país. Esta carta tiene dos propósitos. Primero, pedirte disculpas por los inconvenientes causados. Te agradezco enormemente toda la ayuda que me diste. Realmente mi comportamiento deja mucho que desear. Y segundo, por un error mío, mi benefit card tiene tu address. Quizás recibas algunas cartas para mí. Yo sé lo mucho que te molesta. Sorry. En el sobre está la dirección donde estoy en tratamiento. Me encantaría saber de vos. Un beso grande. Cecilia”.

Durante los seis años que yo viví en la casa de mi madrina de bautismo, la hermana de mi papá en Salta en el norte de Argentina, nosotros nos comunicábamos por carta con papá. Mi hermana y yo. No existían los teléfonos. O sea, en las casas pobres como la nuestra de piso de tierra. Eran cartas. Así que yo tengo mucha, muchísima experiencia en como escribir, en como contestar y hay veces que se puede sentir toda la emoción de la persona en las cartas. Por eso me molesta saber… No saber. Me molesta no saber si en algún momento le pude contestar, sabiendo que soy tan buena para eso, para ser recíproca en una contestación. No, no me recuerdo, no me recuerdo. Eso solamente lo sabrá el tiempo y el espacio y el universo.

[Pablo Argüelles]: ¿Y si le pudieras responder ahora que dirías? 

[Estrellita]:  Si le tendría que responder con esta carta le diría: “me alegro mucho, Ceci, que estés en un programa de rehabilitación y quiero que sepas que saliendo de ahí volvés a tener mi espacio para que te quedes aquí hasta que te recuperes y hasta que te pongas en tus pies y puedas volver a reintegrarte en la sociedad de buena manera y consigas un trabajo y hagas todo eso de tu estatus legal. Voy a estar aquí siempre. Aun con las diferencias que tuvimos. Y está bien, no te preocupes, no me voy a enojar más porque si llegan algunas cartas a tu nombre aquí a mi casa”. Nada más. Silly, right?

[Pablo Argüelles]: Silly, right? Tonto, ¿no?

Esta frase me descolocó un poco. Es que yo pensé que la respuesta de Estrellita sería, no sé, más emotiva. Pero fue tan sencilla y banal, tan llena de resignación también. Sentí el dolor de Estrellita. Y al mismo tiempo entendí que quizás ella no necesitaba transmitir ese dolor con grandes palabras. Conocía en la justa medida la forma de responderle a su amiga, a pesar de que hubieran pasado tantos años. Sabía que de una u otra manera, Cecilia la estaba escuchando, y que la perdonaba. Tonto, ¿no? 

Una pausa y volvemos. 

[Rula Ávila Muñoz]: Bueno, estamos de vuelta en el Museo de Queens para el último número de la noche.

[Rula, en vivo]: Así es que ahora vamos a recibir en el escenario a la única e inigualable, a la reina Laura Martínez. Recíbanla con un fuerte aplauso, por favor…

[Rula Ávila Muñoz]: Laura Martínez, la conocimos en el episodio 2. Antes de presentarnos su número más famoso, el de “Suavecito suavecito” de Laura León, nos sorprendió con un discurso que creo que vale la pena que escuchen.

[Rula, en vivo]: Comadrita, ¿cómo estás? 

[Laura Martínez]: Muchas gracias, tesoros. Por Dios, que barbaridad. Gracias. Contenta, feliz de estar aquí con todos ustedes, de verdad. 

[Rula, en vivo]: Bienvenida a tu casa. Quisiera que nos cuentes… ¡Reina exacto! ¡Que se escuche! ¡Que se escuche! Quisiera que nos cuentes, antes de que nos deleites con un número musical, que nos cuentes si recuerdas cuándo fue la primera vez que hiciste este número musical y cómo fue. 

[Laura Martínez]: Bueno, esto fue cuando inicié mi carrera en 1989, y esto fue en Guadalajara Jalisco. El club se llamaba La Malinche. Comenzaba apenas en los clubs trabajando y pues fue mis primeros pininos para comenzar y hacer a la señora Laura León, que me abrió las puertas en México y en muchos lugares, y sobre todo aquí en Estados Unidos. Y de verdad yo les agradezco infinitamente porque tenemos casa llena. Eso hace que nosotros, —nosotros, porque soy parte de todo esto—, y que nuestra guerrera, que fue Lorena Borjas, que ya se nos fue, y la segunda guerrera fue Cecilia, entendí que de verdad son dos personajes muy grandes de Nueva York. Esas luchas. Y no hay que olvidarnos, porque a veces la nueva gente se olvida de dónde vienen los derechos, de dónde vienen los privilegios. Eso va a ser un legado para nosotras, las latinas, para las reinas. Muere la madre y nacen las reinas. Pueden ser reinas de la calle, esas reinas que se ganan la vida, que son criticadas, que son señaladas. Porque hay mucha historia. Desde los 80, 90, 2000, y hasta hoy sigue la discriminación. Criticamos a las alcohólicas, criticamos a las drogadictas. ¿Ustedes saben por qué se vuelven drogadictas, por qué son alcohólicas, por qué terminan en una clínica psiquiátrica? ¡No! Porque cada trans tiene un libro, tiene una historia, que muchas no lo publican, porque no tiene ni siquiera el ánimo. Así como este gobierno, así en nuestras sociedades, él con nosotras. Tengo 62 años, y cuando las mujeres trans iniciamos y comenzamos fuimos pisoteadas, físicamente, pero eso no nos dolió. ¿Saben qué nos dolió? Las emociones, nuestro corazón, nuestros sentimientos y nuestra mentalidad. Por eso puedes ver tú a tu compañera, tu amiga, a quien esté al lado. Nunca la critiques porque no sabes qué ha pasado con su vida. La propia familia de sangre te rechaza, la propia familia que te dio la vida te echa de la casa. Pero cuando tú tomas la decisión de ser una mujer trans, es muy difícil. Y yo les exhorto a las nuevas generaciones: no dejen de trabajar. Quizás nosotras nos vamos, pero estamos dejando ese legado, esas ideas y ese trabajo que tienen que seguir adelante, de verdad. Yo voy a seguir adelante, luchando con todas y cada una de ustedes, porque cuando nos unificamos, vamos a progresar. Y esto que han hecho toda esta gente que está atrás, mis respetos. Y gracias por estar aquí, por esto…

[Rula, en vivo]: Gracias…

[Laura Martínez]: … esta producción. Muchas gracias.

[Rula, en vivo]: Gracias Laurita. ¡Y arráncate! 

[Rula Ávila Muñoz]: Y bueno, lo que vino después la verdad es imposible describirlo aquí. Laura entregándose totalmente, guapísima, con una energía tremenda. Les hijes de Cecilia ofreciéndole billetes como si fuera una diosa…  Y luego el resto del público, adorándola por igual. 

[Laura Martínez]: ¡Gracias tesoros!

[Rula, en vivo]: ¡Un aplauso para Laura Martínez!

[Laura Martínez]: ¡Muchas gracias, mi vida! Estos aplausos los llevo en mi corazón. Mi comunidad, mi gente…

[Rula Ávila Muñoz]: Y así llegamos al final de la noche, y de este episodio.

En las próximas semanas, regresamos a nuestra historia para adentrarnos en ese mundo que Cecilia –y Lorena Borjas– defendieron con garras y uñas: el mundo de la calle. Y ahí conoceremos a un grupo de mujeres muchas veces criticadas y mal entendidas: las trabajadoras sexuales, las putas, de la Roosevelt Avenue.  

Las Reinas de Queens es un podcast de Central, el canal de series de Radio Ambulante Studios y forma parte de la red de podcasts My Cultura de iHeart Radio. 

Esta serie fue producida por Diego Senior y Pablo Argüelles con producción adicional y reportería de Nikol Pizarro, Joana Toro y Andrés Sanín.

Los editores del episodio fuimos Daniel Alarcón, Silvia Viñas y yo. 

La verificación de datos es de Bruno Scelza y Nikol Pizarro.  

Dmitri Barcomi fue el gerente del evento en el Museo de Queens. Gianina Enriquez, organizadora comunitaria del museo, fue nuestro enlace con el Museo de Queens. Gracias, Gianina. 

También gracias a Liaam Winslet, Oscar Díaz, Viento Izquierdo, Nic Cory, Chiquitita y Laura Martínez por formar parte del programa. Y al Colectivo Intercultural Transgrediendo, HOPE y Transmission por ayudarnos con la difusión del evento. 

La noche del show, la traducción simultánea al inglés fue por Nayra Pacheco Guzmán y Jennifer Salgado de Rooted Language Justice.

María Linares hizo el diseño y la mezcla de sonido, así como la música original. Y Pablo Diez asistió con la grabación del evento en vivo. 

La gráfica y la dirección de arte de la serie son de Diego Corzo. 

El desarrollo de producto de Las Reinas de Queens estuvo a cargo de Natalia Ramírez. La producción digital la hicieron Ana María Betancourt y Óscar Luna.

La dirección de negocios y alianzas estratégicas estuvo a cargo de Camilo Jiménez Santofimio. Y Julián Santos y Eric Spiegelman nos dieron apoyo legal.

Las Reinas de Queens es una idea original de Diego Senior, Joana Toro y Andrés Sanín.

Los productores ejecutivos son Diego Senior; y desde Radio Ambulante Studios, Carolina Guerrero, nuestra CEO. 

En iHeart los productores ejecutivos son Arlene Santana y Leo Gomez. 

Parte del financiamiento de este proyecto fue proporcionado por el Greater Good Science Center de la Universidad de California en Berkeley, como parte de su iniciativa “Difundiendo el amor a través de los medios”, con el apoyo de la John Templeton Foundation. 

Puedes seguirnos en redes sociales como centralseriesRA y suscribirte a nuestro boletín de correo en centralpodcast.audio. 

Soy Rula Ávila Muñoz. Gracias por escuchar