[Rula Ávila Muñoz]: Hola, un aviso antes de empezar: en esta serie hay contenido sensible que incluye violencia, drogas y lenguaje sexual. Les recomendamos discreción.
[Liaam Winslet]: Una vez que yo grite “Raúl” todo el mundo alza sus pancartas.
[Elizabeth]: Ok.
[Liaam Winslet]: ¿Cuál era la consigna que estabas diciendo, Elizabeth?
[Elizabeth]: “Respeta mi pronombre”.
[Liaam Winslet]: “Respeta mi pronombre. Tu transfobia nos mata”.
[Elizabeth]: ¿Y si sale al aire?
[Liaam Winslet]: No importa, es que estamos cabreadas.
[Rula Ávila Muñoz]: Una mañana de otoño de 2018, Liaam Winslet, mano derecha de Lorena Borjas, actual directora del Colectivo TRANSgrediendo — la misma que llamó a Cecilia Gentili, “Santa Cecilia, la madre de todas las putas”…
[Liaam Winslet]: ¡Crucen, por favor, caminen, que no se quede nadie!
[Rula Ávila Muñoz]: Camina apurada por el centro de Manhattan con unas 15 de sus compañeras, las más activas y militantes.
[Liaam Winslet]: Entonces nos vamos a escabullir entre todas juntas. ¿No se queda nadie?
[Rula Ávila Muñoz]: ¿Su misión? Una emboscada a la emisión en vivo del programa de entretenimiento número 1 de la televisión hispana en EEUU: El Gordo y la Flaca, que lleva cubriendo el mundo del espectáculo desde hace más de 20 años.
[Chicas]: No saben lo que les espera todavía…
[Rula Ávila Muñoz]: Las chicas se enteraron de que en Times Square habrá una transmisión en vivo del programa con el Gordo, Raúl de Molina, un presentador con varios premios de televisión encima y una influyente voz entre los hispanos en todo Estados Unidos.
[Liaam Winslet]: Bueno, esto es Times Square. Quiero que vean que esto es Times Square.
[Chica]: ¡Liaam, la guía de turistas!
[Rula Ávila Muñoz]: En una esquina de la gran plaza ven un círculo de curiosos.
[Liaam Winslet]: ¡No, acá está, acá está, corran, corran!
[Rula Ávila Muñoz]: Y en el centro, rodeado de luces y cámaras…
[Elizabeth]: Ay sí, ahí está El Gordo.
[Liaam Winslet]: Ahí está, ahí está.
[Rula Ávila Muñoz]: De Molina, “El Gordo”. Listo para entrar a la transmisión.
[Liaam Winslet]: Ya están prendiendo las luces, ya están prendiendo las luces. Chicas, todas nos ponemos atrás de él, todas atrás de él, atrás de él.
[Chica]: Atrás de él.
[Rula Ávila Muñoz]: Las chicas empiezan a distribuirse alrededor de De Molina. Se esconden entre los curiosos.
[Liaam Winslet]: Deja que transmita en vivo, deja que transmita en vivo. Pero vayan acomodando a todas del otro lado, como que viene cruzando la calle…
[Rula Ávila Muñoz]: En sus manos llevan carteles: unos tienen la imagen de los presentadores tachada con un círculo rojo; otros, los colores de la bandera trans –azul celeste, rosa pastel, blanco– y otros dicen en letras negras “no más muertes trans”.
Se ponen en sus puestos. Y justo cuando el presentador recibe el guiño del fin de comerciales e inicio de transmisión, Liaam cuenta para sí misma…
[Liaam Winslet]: Uno, dos… ¡Trans Power!
[Chicas]: ¡Trans Power!
[Rula Ávila Muñoz]: Las chicas se abren paso entre la gente, que las mira con curiosidad. Mientras, ellas alzan los carteles y entonan sus cantos a todo pulmón:
[Chicas]: ¡No somos infiltradas! ¡Somos las trans y estamos emputadas!
[Rula Ávila Muñoz]: Raúl de Molina está acorralado. Se ve confundido, angustiado. Para ganar tiempo detiene su segmento y la transmisión se va a comerciales. Pero Liaam y las chicas no se van a ir a ningún lado. ¿Qué hacían allí?
En este episodio seguimos a las reinas desde Times Square hasta la Roosevelt Avenue, para entender cómo hoy, más que nunca, tienen que defender lo que otros ven como indefendible: ser trans, ser trabajadoras sexuales y ser migrantes.
Desde Central Series y Radio Ambulante Studios, esto es Las Reinas de Queens. Soy Rula Ávila Muñoz.
Episodio 7. Batalla por la Roosevelt.
En el 2018, Angela Ponce fue la primera mujer transgénero en competir en el concurso Miss Universo. Lo hizo en representación de su país, España.
Y en Nueva York, Liaam discutía con sus compañeras la noticia. Porque algunas de ellas decían que Ponce se veía gordita, o que no era lo suficientemente femenina.
[Liaam Winslet]: Les decía como, “no veamos eso. Veamos que hay una de las nuestras ahí, que está representando las poses de todo”… A lo mejor yo no me parezco a ella. A lo mejor ella es más blanca o más clarita que yo, y yo soy más oscura. Pero me siento orgullosa de que esté ahí porque va a abrir la puerta para otras que vengan y que quieran estar en ese lugar o en ese espacio.
[Rula Ávila Muñoz]: Mientras, personas mucho más poderosas cuestionaban la presencia de Ponce en el codiciado concurso.
[Audio de archivo, Lupita Jones]: Yo no estoy de acuerdo porque no me parece que sea una competencia que se esté dando bajo las mismas condiciones.
[Rula Ávila Muñoz]: Lupita Jones, la primera Miss Universo mexicana y representante del concurso en ese país. Una voz respetadísima en todos los circuitos de belleza en la región. Hablando siempre sobre Ponce, dijo, y cito, que “una mujer nacida mujer jamás va a ser igual a un transgenero”.
[Audio de archivo, Iztel Aidana Ávila Monreal]: Hola, qué tal, buenas noches.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero lo que vino después fue un recordatorio doloroso de lo que estaba en juego para la comunidad trans.
[Audio de archivo, Iztel Aidana Ávila Monreal]: Yo soy una chica trans orgullosa.
[Rula Ávila Muñoz]: Esta es la voz de Itzel Aidana Ávila Monreal, también mexicana. Unos días después de los comentarios de Lupita Jones, Itzel publicó un video de casi 7 minutos de largo en Facebook. En él, Itzel habla directo a la cámara desde una habitación oscura. Se acaricia el pelo largo y café mientras trata de organizar sus ideas. Y cada palabra que sale de su boca, viene desde un lugar muy íntimo.
[Audio de archivo, Iztel Aidana Ávila Monreal]: Creo que se necesita muchísimo valor. Se necesita muchísima fuerza, muchísimo carácter para poder lograr y ser esa persona con la cual tú te identificas. Señora Lupita yo la invito. Mi nombre es Itzel Aidana Ávila Montreal y estoy a la orden para contarle mi vida, y verá que no ha sido nada fácil. Pero gracias a Dios, a Dios y a mis padres y a la comodidad que me apoya día con día, me siento orgullosa de lo que soy.
[Rula Ávila Muñoz]: Poco después de subir el video a internet, Itzel se quitó la vida.
Y fue entonces que El Gordo y La Flaca tomaron la noticia. En su show dijeron que la muerte de Itzel era algo terrible, que la sociedad debería de estar abierta ya a la inclusión. Incluso añadieron que su programa fue uno de los primeros en emplear a una persona trans latina.
Y luego De Molina añadió que Lupita Jones solamente había dado su opinión, y que no se le podía echar la culpa del suicidio de Itzel.
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina]: Entonces, si este señor o señora, como fuera, como le quieran llamar, se quiso suicidar, no le pueden echar la culpa porque ella tenía algún problema que se suicidó.
[Rula Ávila Muñoz]: “Este señor o señora, como le quieran llamar”. Para Liam, que una persona con tanta influencia en la comunidad latina de todo el país llamara así a Itzel, fue la gota que derramó el vaso. Y fue así que, aquella mañana en Times Square, ella y sus compañeras se presentaron sin avisar en el programa del Gordo y la Flaca.
Cuando De Molina se dio cuenta de que las chicas no iban a parar de protestar, decidió darles un espacio en la transmisión.
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina]: Continuamos desde aquí en Nueva York. Como ustedes vieron antes de ir a comerciales, un grupo de transgéneros que están aquí en Nueva York vinieron a protestar, porque dicen de lo que se dijo en el programa hace unos días atrás…
[Rula Ávila Muñoz]: Y comenzó a discutir con una de las integrantes del colectivo, Elizabeth.
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Elizabeth]: El Gordo dijo, “ese señor o señora o como le quieran llamar”, eso para nosotras…
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina]: No, no, yo no le dije ni señor ni señora ni como le quieran…
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Elizabeth]: Tenemos el video. Podemos aceptar eso, soportar eso, de personas en la calle, pero de personas públicas, periodistas graduados…
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina]: Y te quiero decir una cosa: a ti te debería sacar del programa ahora, y yo mandé a pedirte para que dieras tu opinión. Te quiero decir una cosa, si dije eso, primero, te pido perdón. Segundo, no lo dije…
[Rula Ávila Muñoz]: De Molina pidió disculpas, pero inmediatamente negó sus comentarios. Mientras, Elizabeth lo miraba fijamente. Le recordó la responsabilidad que tenía como figura pública.
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Elizabeth]: Tienen que aprender a dirigirse a la comunidad con respeto. Ya no estamos en las sombras, las mujeres transgénero estamos ahora visibles…
[Rula Ávila Muñoz]: No se escucha muy bien, pero Elizabeth le insistió a De Molina: tenían que aprender a dirigirse a la comunidad con respeto porque las mujeres trans tienen visibilidad. Ya no están en las sombras.
De Molina volvió a disculparse y a negar sus comentarios. Y luego dio todo el asunto por terminado y acabó la transmisión.
Las chicas se alejaron de la plaza. Liaam, todavía llena de adrenalina, siguió hablando.
[Liaam Winslet]: ¡ Somos inmigrantes latinas y vamos a defender nuestros derechos hasta el final! ¡Somos sobrevivientes! ¡Han matado 28 compañeras trans en todos los Estados Unidos y nadie dice nada! ¡Y Nueva York es hipócrita, porque dice que hace mucho por nosotras, pero no hace nada! ¡Siempre quedamos en cuarta categoría! ¡Somos esa población invisibilizada y discriminada! ¡Y no nos vamos a callar! ¡Y esto es para todo el mundo!
[Rula Ávila Muñoz]: En el programa del lunes siguiente, De Molina y su copresentadora, “La Flaca”, Lili Estefan, reflexionaron sobre su encuentro con las chicas del Colectivo.
[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Raúl de Molina]: Hasta que ella me dijo que tenía que llamarle señoras yo no sabía si se tenía que llamarle señores o señoras. Porque ahora sí sé que le debo llamar señora y con mucho respeto les llame señoras.
[[Archivo, programa El Gordo y la Flaca, Lili Estefan]: Yo creo que las cosas se pueden hablar. Y uno poco a poco puede ir aprendiendo de lo que está pasando actualmente con la sociedad.
[Rula Ávila Muñoz]: Dos voces prestigiosas, cis género, con una plataforma enorme, reconocieron que todavía tenían mucho que aprender sobre la comunidad trans.
La emboscada del colectivo había funcionado.
Pero hoy, ocho años después, el panorama es menos prometedor.
[Audio de archivo, Donald Trump]: No matter how many surgeries you have or chemicals you inject, if you’re born with male DNA in every cell of your body, you can never become a woman. You’re not gonna be a woman.
[Rula Ávila Muñoz]: Donald Trump ha dicho varias veces que para él, las mujeres trans nunca serán mujeres. Y alrededor del país, su administración y varios gobiernos locales y estatales niegan más y más espacios a las personas trans.
Espacios educativos: nueve estados censuran temas LGBTQ+ en todos los currículos escolares.
Espacios deportivos: gobiernos locales y estatales promulgan leyes que impiden a mujeres trans participar en equipos deportivos.
Espacios sanitarios: veintisiete estados prohíben atención médica de afirmación de género para menores trans.
Espacios laborales: el gobierno federal elimina protecciones para los trabajadores LGBTQ+.
[Liaam Winslet]: Hay una realidad que está pasando y la realidad es que hay un gobierno que nos está dedicando la guerra sin justificación.
[Rula Ávila Muñoz]: A lo largo de esta serie hemos insistido en que las reinas de Queens han sido empujadas hacia un ciclo de vulnerabilidad. No sólo por ser trans, sino también por ser inmigrantes y trabajadoras sexuales.
Y hemos visto a mujeres como Lorena Borjas o Cecilia Gentili luchar durante décadas por romper ese ciclo. En cortes, en teatros, en congresos, hasta en iglesias y comisarías.
Pero hoy, esa lucha, cada vez más apremiante, se libra también en la que podríamos llamar la casa de las reinas: la Roosevelt Avenue en Jackson Heights.
Allí nos dirigimos después de la pausa.
[Rula Ávila Muñoz]: Estamos de vuelta en Las Reinas de Queens.
[Archivo de protesta, Hiram Montserrate]: ¡Muy buenas tardes a todos!
[Rula Ávila Muñoz]: A inicios de otoño del 2025, varias docenas de personas se reunieron en la esquina de la calle 90 y la Roosevelt. Pertenecen a una coalición llamada, “Restaurar la Avenida Roosevelt”, compuesta de vecinos, políticos retirados, mujeres amas de casa y algunos representantes religiosos. La mayoría son latinos.
[Archivo de protesta, Hiram Montserrate]: Todos sabemos la problemática que estamos viviendo, ¿verdad que sí? ¿Verdad que sí?
[Rula Ávila Muñoz]: En ese momento faltaban unas semanas para las elecciones a la alcaldía de Nueva York.
[Archivo de protesta, Hiram Montserrate]: Le digo al señor Mamdani, que quiere ser alcalde, que usted caballero está equivocado, que su plataforma para legalizar la prostitución es algo maligno…
[Rula Ávila Muñoz]: Zohran Mamdani, el candidato puntero, había dicho recientemente que no estaba de acuerdo en detener a trabajadoras sexuales. Y los grupos conservadores, interpretaron que Mamdani estaba apoyando la legalización del trabajo sexual.
[Hiram Montserrate]: Bueno, yo pienso que yo represento una plataforma de personas que usamos el sentido común.
[Rula Ávila Muñoz]: Hiram Monserrate es el representante de la coalición. Tiene 54 años, nació en Manhattan y sus padres son de Puerto Rico.
[Hiram Montserrate]: Yo me crié en Queens, el gran condado de Queens. Y como entendemos el condado de Queens, es super diverso. Entonces siempre tuvimos un vínculo con otras comunidades hispanas: los colombianos, los dominicanos y los ecuatorianos, en particular.
[Rula Ávila Muñoz]: Sirvió en el Departamento de Policía de Nueva York durante 12 años. Luego representó al barrio de Jackson Heights, donde está la Roosevelt, tanto en el concejo de la ciudad como en el senado del estado de Nueva York.
En el 2010 fue sentenciado por golpear a su pareja. Él dijo que fue un accidente, y el senado lo expulsó. Dos años después se descubrió que había usado cientos de miles de dólares de dinero público durante su campaña para el senado y fue condenado a dos años de prisión.
A la fecha de publicación de este episodio es candidato nuevamente para el senado de Nueva York con el partido Demócrata. Y ha reconocido públicamente sus, cito, “errores cometidos en el pasado”.
O sea, Monserrate es un político curtido y sabe cómo movilizar a posibles votantes.
[Hiram Montserrate]: Me llaman decenas de personas diariamente quejándose de diferentes cosas, buscando una orientación. Ahora mismo me he convertido prácticamente en activista.
[Rula Ávila Muñoz]: Y a partir del 2024 ese activismo se ha enfocado en el tema del trabajo sexual en la Roosevelt.
Ahora, antes de continuar, tenemos que dejar algo claro: las mujeres que hemos conocido en esta serie no son las únicas que hacen ese trabajo en la Roosevelt Avenue. Hace unos tres años comenzaron a llegar muchas otras inmigrantes a la zona, sobre todo latinas y asiáticas. Ejercían el trabajo sexual en la calle y también en varios salones de masaje sin licencia a lo largo de la avenida.
Lo que Monserrate dice es que, a diferencia de décadas pasadas, ahora lo hacían desinhibidamente, de noche y de día.
[Hiram Montserrate]: Ahora ha cambiado completamente: de ser algo discreto, es algo en lo abierto.
[Rula Ávila Muñoz]: También cerca de escuelas.
[Hiram Montserrate]: Los niños y los padres pequeñitos chiquillos andando en la calle enfrente de las mujeres, y las mujeres tratando de traer algunos de los muchachos adolescentes adentro, de 13 y 14 años.
[Rula Ávila Muñoz]: Así que para el 2024 ya se había gestado entre varios vecinos la percepción de que la Roosevelt era un espacio perdido.
[Hiram Montserrate]: Esa fue la oportunidad que nosotros nos organizamos y establecimos ese organismo, Restore Roosevelt Avenue, restaurar la avenida Roosevelt. Para tratar de contrarrestar y limpiar un poco el vecindario de nosotros.
[Rula Ávila Muñoz]: Y esa “limpieza” comenzó por recorrer la Roosevelt y protestar afuera de los locales donde se sospechaba que se realizaba trabajo sexual.
[Hiram Montserrate]: Yo entendí lo siguiente: que detrás de estas mujeres, casi todas, hay crimen organizado. Crimen organizado de pandillas venezolanas, mexicanas, ecuatorianas y también chinas.
[Rula Ávila Muñoz]: Ésta era una de las principales hipótesis de la coalición: que en los últimos años redes de tráfico de personas y pandillas, como el Tren de Aragua, trajeron a mujeres desde el otro lado de la frontera, endeudadas, y luego las explotaron para que pagaran esas deudas.
Más adelante revisaremos esto. Por lo pronto quedémonos con esto que dice Monserrate:
[Hiram Montserrate]: Muchas de ellas son víctimas y hay que verlas como víctimas. Pero irónicamente, la única manera de identificar si son víctimas o no es el proceso judicial. Y para mí es una plataforma sencilla. Las autoridades deben de hacer su trabajo y enforzar la ley.
[Rula Ávila Muñoz]: Y eso, “hacer cumplir la ley”, comenzaba por tener más policía en la calle.
[Hiram Montserrate]: Cien por ciento. No podemos enviar a una trabajadora social para arrestar a un pandillero.
[Rula Ávila Muñoz]: Así que comenzaron a presionar al gobierno de la ciudad para que hiciera algo. Y lo consiguieron.
[Audio de archivo, Eric Adams]: That’s why we are here. And the manpower’s real: nine lieutenants, 42 sergeants, 176 police officers, and they took action today…
[Rula Ávila Muñoz]: En octubre de 2024 el entonces alcalde, Eric Adams, lanzó la operación Restore Roosevelt Avenue, con la misión de erradicar los burdeles ilegales, el trabajo sexual a nivel de calle, el tráfico de personas y a los comerciantes sin licencia de la avenida.
De día la policía se enfocaba en los vendedores ambulantes y de noche, agentes encubiertos salían a la calle para sorprender a las trabajadoras sexuales.
El despliegue duró varios meses. Hasta que en junio de 2025 la administración de Adams anunció que habían detenido a 8 supuestos pandilleros y a 397 personas con cargos de prostitución. Pero no detallaron si esas personas eran trabajadoras sexuales que ejercían de propia voluntad o víctimas de tráfico.
[Hiram Montserrate]: Si de ellos determinan, bajo una investigación, que tal persona es una víctima, entonces esa persona debe recibir no solamente ayudas, pero protección.
[Rula Ávila Muñoz]: Y estas eran las soluciones que la operación ofrecía a las trabajadoras sexuales detenidas: orientación legal y psicológica. En el fondo, la idea era que debían ganarse la vida de otra forma.
[Glennis Gómez]: Usted puede ser una enfermera para los envejecientes. Usted puede ser una maestra. Usted puede ser una psicóloga. Usted puede trabajar haciendo uñas de estilista. Entonces, ¿ cómo ahora en el 2025 una mujer va a querer prostituirse cuando hay tantas oportunidades?
[Rula Ávila Muñoz]: Glennis Gómez nació en República Dominicana. Es residente de Queens, madre de dos niños e integrante de la coalición, que por cierto, la conforman en su mayoría miembros del partido Demócrata.
[Glennis Gómez]: Yo soy demócrata, pero me considero una demócrata conservativa, moderada.
[Rula Ávila Muñoz]: La entrevistamos a unos metros de la Roosevelt cuando faltaban solamente dos días para las elecciones a la alcaldía. Y bueno, nos habló con tanta seguridad sobre lo que ella cree que necesitaban las trabajadoras sexuales que le preguntamos si conocía alguna.
[Glennis Gómez]: ¡Sí, he conocido muchísimas!
[Rula Ávila Muñoz]: Nos dijo que fue en su iglesia.
[Glennis Gómez]: Nosotros somos los primeros que recibimos a las personas con sus… Voy a decir, con sus batallas más fuertes. He escuchado testimonios de mujeres donde han tenido que estar en estos prostíbulos en contra de su voluntad, porque fueron engañadas, porque le vendieron un sueño que no era. Vienen solas, no tienen familia aquí, entonces dirían: necesito comer. Y tal vez ese es lo más fácil que pueden… El trabajo más fácil que pueden conseguir. No me gusta decir “trabajo” porque en realidad vender tu cuerpo y prostituirte no lo considero un trabajo, por más que digan que es la profesión más vieja. Pero no, nunca ha sido una profesión. Simplemente ha sido una manera de someter a la mujer, de abusar de la mujer, y de usarla. Entonces luego me han dicho el testimonio de que han tenido que acostarse con 30, 70 hombres al día. Imagínate eso es un negocio. Es un negocio cruel.
[Rula Ávila Muñoz]: Y justo por esto Glennis, Monserrate y la Coalición no podían tolerar una ciudad en la que el trabajo sexual fuera legal.
[Audio de archivo, Zohran Mamdani]: My fellow New Yorkers, today begins a new era…
[Rula Ávila Muñoz]: El 1 de enero de este año Zohran Mamdani asumió la alcaldía de Nueva York.
Dos meses después, en marzo, creó la Oficina de Asuntos LGBTQAI+. Para dirigirla nombró a Taylor Brown, una mujer trans y la primera persona trans en encabezar una agencia de la alcaldía. Su mandato es claro: trabajar para proteger y fortalecer el estatus de Nueva York como ciudad santuario para toda la comunidad.
Pero, hablando del trabajo sexual, hasta la fecha de publicación de este episodio, Mamdani no ha promovido ninguna política pública al respecto. De hecho, hasta ahora no ha ocurrido lo que presagiaba la coalición: la prostitución sigue codificada como un delito en todo el estado. Por la sencilla razón de que ningún alcalde puede cambiar una ley estatal así como así.
Es un proceso legislativo largo y engorroso, lleno de debates políticos, legales, morales… Algo particularmente cierto para el caso del trabajo sexual. Tanto así que el Congreso del estado de Nueva York tiene dos proyectos de ley en discusión.
El primero tiene un nombre: “Cecilia’s Act”, porque fue Cecilia Gentili —ya saben, Santa Cecilia, la madre de todas las putas— quien lo impulsó y defendió antes de morir. Con él se despenalizaría el trabajo sexual por completo; el consensual, entre mayores de edad y que no involucre tráfico de personas. Uno de sus promotores fue Zohran Mamdani, cuando fue diputado de la asamblea.
El segundo proyecto tiene un nombre más largo: “Ley de justicia e igualdad para los sobrevivientes del comercio sexual”. Y su enfoque es mucho más limitado: busca despenalizar a las trabajadoras sexuales pero no a los clientes. Esta estrategia se conoce como el modelo nórdico porque se ha usado en países como Suecia, Islandia o Noruega.
Pero según varias organizaciones de trabajadoras sexuales en Nueva York, está muy lejos de ser perfecto. Porque algunos estudios han apuntado que un cliente con temor de caer en la cárcel se vuelve poco predecible, incluso violento. Puede, por ejemplo, ofrecer menos dinero a una trabajadora sexual; obligarla a no usar protección; o también a verse en un lugar peligroso, sin que ella tenga poder de negociación.
Así que allí los tienen, dos proyectos de leyes rivales en torno a un asunto complejo, llenísimo de matices, y que llevan años estancados en los comités del congreso de Nueva York.
[Liaam Winslet]: O sea, también hay que entender que hay que escuchar a la comunidad que está realmente haciendo el trabajo sexual en calle. O sea, no podemos simplemente hablar, por caer bien o por arreglar supuestamente el sistema que está totalmente quebrado, sino también entender un poco más la realidad de que vivimos los y las trabajadoras sexuales.
[Rula Ávila Muñoz]: Después de la pausa, volvemos a la Roosevelt, esta vez de la mano de las trabajadoras sexuales.
[Rula Ávila Muñoz]: Hola de nuevo. El 3 de enero de este año nos reunimos con Liaam en el Colectivo Intercultural TRANSgrediendo en un sótano abajo de la Roosevelt Avenue, a unos metros de donde caminan las trabajadoras sexuales desde hace décadas.
Justo por eso, Lorena Borjas fundó allí en el 2015 el Colectivo.
[Liaam Winslet]: El único centro comunitario liderado por trabajadoras sexuales, por personas migrantes por mujeres transmigrantes. Y pues, más que un centro, somos como un espacio para sentirnos libres, unides…
[Rula Ávila Muñoz]: Aparte de dar servicios de salud, despensas de comida y apoyo legal a la comunidad, tienen un espacio dedicado a las trabajadoras sexuales de la zona. Anualmente reciben allí a unas doscientas —todas trans, latinas, inmigrantes.
[Liaam Winslet]: Hablamos de eso, de estrategias que podemos usar cuando estemos haciendo trabajo en calle, o cuando estemos en un hotel con el cliente, o cuando recibamos a los clientes en casa.
[Rula Ávila Muñoz]: O sea, se comparten información que las protege. Nosotros visitamos a Liaam, quien dirige el Colectivo, porque queríamos que nos contara qué había observado recientemente en la Roosevelt y la comunidad. Así que le preguntamos por la coalición Restaurar la Avenida Roosevelt y cómo sus integrantes han pintado a las trabajadoras sexuales. Comenzando por eso de que son una amenaza para los niños del barrio.
[Liaam Winslet]: No existe evidencia alguna y no ha habido denuncia alguna de que una mujer trabajadora sexual haya abusado de un menor, por ejemplo. Eso no pasa.
[Rula Ávila Muñoz]: Para Liaam, el peligro hacia los niños se ha usado como excusa para discriminar y criminalizar a las trabajadoras sexuales.
Pero quizás la mayor causa de esa criminalización sea meter en una misma bolsa a las trabajadoras sexuales, a las pandillas y a los traficantes de personas.
Vayamos por pasos.
Aunque el Departamento de Justicia sí ha comprobado la presencia en Queens de personas que se identifican con la pandilla Tren de Aragua, Liaam nos contó que en el Colectivo no han encontrado evidencia de que haya pandilleros que estén extorsionando o explotando a las chicas.
[Liaam Winslet]: Mira, nosotras hicimos nuestras investigaciones, salimos a la calle cuando se escuchaban estos comentarios, y la mayoría de las chicas no decían: “eso no es verdad, Liaam. Yo estoy aquí parada porque quiero trabajar y porque tengo que pagar en mis billes y porque tengo que mandar dinero a mi familia y porque estoy…” Algunas de ellas tienen hijos, hijas.
[Rula Ávila Muñoz]: Por otro lado, está el tráfico de personas. Hay evidencia de que las trabajadoras sexuales, incluyendo las trans latinas, han sido víctimas de traficantes de personas en Queens. Desde hace décadas.
Sin ir más lejos, Lorena Borjas lo fue. Laura Martínez y Cecilia Gentili también.
[Liaam Winslet]: Si hay alguien que esté viviendo una situación de tráfico humano, vamos a ser las primeras en decirlo, en ir y denunciar y hacer el acompañamiento. Pero si yo decido hacer trabajo sexual de manera libre y voluntaria, es mi derecho. Y merezco que mi derecho se respete. Pero también merezco que mis derechos se garanticen.
[Rula Ávila Muñoz]: Y los derechos se garantizan mediante leyes. Pero incluso una ley como la “Cecilia’s Act”, que despenalice totalmente el trabajo sexual, tendría defectos y problemas. Porque, según Liaam…
[Liaam Winslet]: No es lo mismo ser una trabajadora sexual de color, ser latina, ser inmigrante y hacerlo en la calle, a ser una mujer blanca que lo haces detrás de la puerta de tu apartamento, que a lo mejor tus clientes te pagan tres veces más que a mí.
[Rula Ávila Muñoz]: Y así llegamos a las mayores preocupaciones de las trabajadoras sexuales de la Roosevelt.
Primero: las clínicas y organizaciones trans ya no están recibiendo suficientes donaciones de condones por parte del gobierno. Hay una escasez en toda la ciudad que pone en riesgo la salud de la comunidad y sus clientes.
Segundo: los arrestos por trabajo sexual en Queens están aumentando. Y no sólo eso.
[Liaam Winslet]: Todo lo que está pasando en este momento con el gobierno actual ha activado como esta parte cruel de la policía para seguir hostigando a nuestras compañeras en la calle.
[Rula Ávila Muñoz]: Desde la Operación Restore Roosevelt Avenue del 2025, la policía parece haberse envalentonado. Por ejemplo, las alumbran con sus luces en la calle hasta que se muevan y se burlan de ellas. Incluso hay reportes de policías desnudándolas en público para revisarlas y presionándolas para tener sexo oral a cambio de no arrestarlas.
Y claro, ahora está el miedo añadido de ICE, la policía migratoria. Recordemos que muchas de las reinas no tienen papeles. Como dijimos antes, son tres veces vulnerables: trans, trabajadoras sexuales, migrantes.
Por eso Liaam nos contó que desde enero del 2025, cuando Donald Trump llegó a la presidencia, en el Colectivo tienen un nuevo protocolo de seguridad.
[Liaam Winslet]: Por ejemplo, todas las puertas de la oficina son de vidrio, o sea vidrio transparente. Tuvimos que tapar estas puertas con papel. Tuvimos que poner señales en las puertas para advertir a las compañeras y compañeros que hay que cerrar las puertas constantemente.
[Rula Ávila Muñoz]: Y si algún día ICE aparece, gritarán “código rojo”, para que todas cierren las puertas y no salgan.
[Liaam Winslet]: A lo mejor, puede que esto nos ayude como puede que no, pero queremos saber realmente que nadie de nuestra comunidad se sienta afectada por el… Por ejemplo, si tú vienes a buscar despensa de alimentos y de repente ICE llega y te arresta, ¿cómo nos sentiríamos?
[Rula Ávila Muñoz]: Por lo pronto, la presencia de ICE en la ciudad de Nueva York ha sido reducida, comparada con otros lugares como Minneapolis o Los Ángeles. La ciudad está protegida por sus leyes santuario, que impiden a la policía local colaborar con las autoridades de inmigración.
Pero el miedo entre las trabajadoras sexuales trans latinas de la Roosevelt es tangible. Algunas han preferido autodeportarse de vuelta a sus países. Otras no quieren salir a la calle. Incluso trabajar en línea es un peligro porque allí también llegan los policías encubiertos.
[Liaam Winslet]: Ay, no sé, me da mucha tristeza. Me toca mucho el corazón, la verdad. Cuando llegó este gobierno, ver cómo acosan a la gente… Es triste. Y pasa mucho con la comunidad. Me duele ver a mis compañeras, a mis compañeros de la comunidad sufrir por eso. Es duro, porque la mayoría de nosotras tenemos condiciones médicas, y si nos deportan a nuestros países, es duro. No va a ser igual. Yo sé, yo trabajo en el activismo por mucho tiempo y yo sé que hay, por ejemplo, en América del sur, en Ecuador, hay mucho desabastecimiento de medicamentos. La comunidad no puede acceder a tratamientos y es duo. Muchas personas han huido por la violencia, y eso es un golpe bajo porque tú dices, ¿qué va a pasar con este compañero, este compañero, si la deportan?
[Rula Ávila Muñoz]: Todas estas batallas han cobrado factura en Liaam. Ya no es la misma de aquella mañana en Times Square gritando a todo pulmón, con la furia a flor de piel.
[Liaam Winslet]: Creo que después de la muerte de Lorena no ha sido como lo mismo para mí. Estos últimos años han sido bien duros porque, pues, mantener un espacio como este cuesta mucho. No lo hablo en lo económico, lo hablo en como tu energía, ¿no? Tu compromiso. Hay muchas veces que me siento muy desgastada, la verdad. Me siento muy, muy agotada personalmente. No puedo hacer todo sola. No me puedo dar sola. Tengo que buscar alguien o personas que me ayuden porque entonces al final voy a terminar como Lorena.
[Rula Ávila Muñoz]: Agotada hasta el punto del martirio. Lo mismo que le pasó a Cecilia Gentili, lo mismo que la convirtió en santa.
[Diego]: El día está muy asoleado. El cielo está azul. Hay un, dos… Hay cuatro carros de policía que están acompañando la marcha.
[Rula Ávila Muñoz]: En septiembre del 2025, Diego, nuestro reportero, estuvo en la octava marcha puteril de las trabajadoras sexuales de Queens.
[Mujer]: ¡Esta esquina es mía: mía, mía, mía!
[Rula Ávila Muñoz]: Es una protesta que Lorena Borjas inició en el año 2018 y que desde entonces se organiza todos los años en la Roosevelt Avenue.
[Mujer]: ¡Puta sí, puta no, eso lo decido yo!
[Rula Ávila Muñoz]: Ese día estaban Liaam, y Jessica Guamán, a quien conocimos en el episodio pasado. Y también Laura Martínez, la reina que conocimos en el episodio 2. Fue Laura, al ver que no había tanta gente como en marchas anteriores, la que se atrevió a dar este discurso.
[Laura]: Me da tristeza después de ocho años que seamos muy poquitas porque verdaderamente año con año deberíamos de ser más.
[Rula Ávila Muñoz]: El propósito de la marcha es que los vecinos y los comerciantes vean en la luz del día a las personas que hacen trabajo sexual. Que sepan que ellas, más allá de su oficio, también tienen derecho a estar en ese espacio. Pero el que haya cada vez menos asistentes le quita validez a la protesta.
[Laura]: Somos putas y que no nos de vergüenza nuestro trabajo, porque si loste nos da vergüenza, entonces, ¿a dónde vamos a parar? ¿Quién nos va a creer? ¿Cómo vamos a abrir ese camino de que el trabajo sexual sea más que todo algo que lo vean normativamente la gente? De verdad. Hay que unificarse, Hay que apoyarnos para crecer. ¡Si no nos vamos a quedar estancadas!
[Rula Ávila Muñoz]: Las palabras de Laura resuenan en una comunidad que ha tenido mejores días. Porque, aunque el alcalde Mamdani se ha comprometido a proteger a la población LGBTQ+ de Nueva York, la batalla del gobierno federal contra las personas trans continúa.
Además, hay una palpable ausencia de Lorena Borjas y Cecilia Gentili, madres protectoras que tendieron puentes con el poder político en la ciudad y el estado de Nueva York.
Por eso quedarse quietas no es una opción para las reinas. No cuando les repiten que no pertenecen —por trans, por trabajadoras sexuales, por migrantes—.
Así que siguen saliendo, una y otra vez, para explicarse. En televisión, en las calles, donde haga falta. Pero explicarse cansa. Es como gritarle a un muro.
En el próximo episodio, guiados por una de las reinas más legendarias, viajaremos a un lugar mítico de la noche neoyorquina donde no tenían que justificarse. Un sitio ya perdido pero clave para entender por qué las Reinas, se los aseguro, no se irán a ningún lado.
Las Reinas de Queens es un podcast de Central, el canal de series de Radio Ambulante Studios, y forma parte de la red de podcasts My Cultura de iHeart Radio.
Esta serie fue producida por Diego Senior y Pablo Argüelles con producción adicional y reportería de Nikol Pizarro, Joana Toro, Andrés Sanin, Sindy Nanclares y Sofía Campero.
Los editores fuimos Daniel Alarcón, Silvia Viñas y yo.
La verificación de datos es de Bruno Scelza y Nikol Pizarro.
María Linares hizo el diseño y la mezcla de sonido, así como la música original.
La gráfica y la dirección de arte de la serie son de Diego Corzo.
El desarrollo de producto de Las Reinas de Queens estuvo a cargo de Natalia Ramírez. La producción digital la hicieron Ana María Betancourt y Óscar Luna.
La dirección de negocios y alianzas estratégicas estuvo a cargo de Camilo Jiménez Santofimio. Y Julián Santos y Eric Spiegelman nos dieron apoyo legal.
Las Reinas de Queens es una idea original de Diego Senior, Joana Toro y Andrés Sanin.
Los productores ejecutivos son Diego Senior; y desde Radio Ambulante Studios, Carolina Guerrero, nuestra CEO.
En iHeart los productores ejecutivos son Arlene Santana y Leo Gomez.
Parte del financiamiento de este proyecto fue proporcionado por el Greater Good Science Center de la Universidad de California en Berkeley, como parte de su iniciativa “Difundiendo el amor a través de los medios”, con el apoyo de la John Templeton Foundation.
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Soy Rula Ávila Muñoz. Gracias por escuchar.