
[Rula Ávila Muñoz]: Hola, un aviso antes de empezar: en esta serie hay contenido sensible que incluye violencia, drogas y lenguaje sexual. Les recomendamos discreción.
Nuestro escenario es una vieja y pequeña tarima…
[Keyly Rosemberg]: En el 2003 fue que empecé yo ya andar en los club, viendo los shows.
[Rula Ávila Muñoz]: Al fondo de un bar en penumbras…
[Keyly Rosemberg]: Quizás uno de los primeros shows que yo vi fue en un lugar que se llama Luchos Club, que estaba en la 69 y Roosevelt Avenue.
[Rula Ávila Muñoz]: Ya es de madrugada, la hora pico, y las animadoras, trans en su mayoría, hacen playback de las canciones más desgarradoras y sensuales y bailables del cancionero latinoamericano.
[Keyly Rosemberg]: Yo llegaba ahí a verles. Me encantaba. Es que es algo diferente, ver tanta belleza, porque se puede llamar belleza. Verlas a ellas tan bonitas en un escenario, interpretando a la canción, como que tú estés viendo a un artista. Pero más nunca dije yo estar en un escenario. Yo nunca pensé estar en un show.
[Rula Ávila Muñoz]: Les presento a Keyly Rosemberg. Líder de la familia Rosemberg, una de las madres que existen en la comunidad de las reinas de Queens. Supimos de ella al final del episodio pasado.
Keyly es trabajadora sexual, animadora y también limpia oficinas en Nueva Jersey. Llegó a Nueva York desde El Salvador en 1995, cuando tenía 13 años. Y para los 17, ya salía de fiesta con sus amigas a los bares de la Roosevelt Avenue, en Queens. Entraba con un ID falso.
[Keyly Rosemberg]: Desde que tú llegabas pagabas $5, bailabas toda la noche. A las dos de la mañana dos y media ya paraban la música y empezaba la host a tirar el show.
[Rula Ávila Muñoz]: Y ese mundo de presentaciones nocturnas le encantó. Sobre todo cómo las hosts, las presentadoras, dirigían los shows cada noche. Entre canción y canción se acercaban al público, bromeaban, bebían… Y sobre todo dirigían la atención a las animadoras de la noche.
[Keyly Rosemberg]: Ellas como host, siempre buscan tres, cuatro personas que hacen una canción o dos canciones por persona y son las que entretienen al público. Hoy sale la host, luego viene la siguiente, la tercera. Y así.
[Rula Ávila Muñoz]: Una noche, a mediados de los 2000, en el legendario Luchos Club de la Roosevelt, Keyly vio por primera vez el show de Laura Martínez, a quien conocimos en el episodio pasado. Esa noche Laura hizo un playback de Rocío Dúrcal.
[Keyly Rosemberg]: Y pues, uno que nunca ha estado frente a un artista, siente que estás viendo al artista, porque se miraba muy Rocío Dúrcal. Las canciones no recuerdo, pero que sí, todo el mundo lo gozó, lo gozó. Es que se miraba muy linda, muy linda. Le daba el personaje. Y conquistó todo Queens.
[Rula Ávila Muñoz]: Así pasaron muchos años…
[Keyly Rosemberg]: Keyly Rosemberg estuvo viendo 20 años a las artistas, 20 años como fans de ellas.
[Rula Ávila Muñoz]: Porque las madres y las familias no se hacen de la noche a la mañana: germinan en la atmósfera áspera e implacable de la Roosevelt, donde la solidaridad y la competencia van de la mano. Y en un ambiente así, no son muchas las familias que sobreviven.
Desde Central Series y Radio Ambulante Studios, esto es Las Reinas de Queens. Soy Rula Ávila Muñoz. Episodio 3. Las reinas del escenario.
Hay años que son para olvidarse. Para Keyly Rosemberg ese fue el año 2015.
[Keyly Rosemberg]: Fue un año muy duro.
[Rula Ávila Muñoz]: Su madre murió en su país de origen.
[Keyly Rosemberg]: Salgo de emergencia para El Salvador…
[Rula Ávila Muñoz]: Y luego su marido le fue infiel.
[Keyly Rosemberg]: Ese mismo día busco yo un abogado y decido divorciarme.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero de esas dos penas también salió un renacimiento que comenzó con la propuesta de una amiga.
[Keyly Rosemberg]: Me dice, “quiero que hagas show de Selena”, me dice.
[Rula Ávila Muñoz]: Un show de Selena en un bar de la Roosevelt. O sea, subirse al escenario: lo que la timidez le había impedido hacer durante décadas.
[Keyly Rosemberg]: Ay, me dio risa “¿Estás loca?” Le digo así. “¿Cómo yo voy a estar dando show? Yo no sé cómo hacer eso”. “Sí, yo quiero que dés”, me dice. “Es para mandar dinero a un asilo de El Salvador para unos viejitos. Con un dólar a veces tú puedes hacer muchas cosas”. Me convenció. Le digo a una amiga que me prestara un vestido. Me lo presta. “Sí”, me dice, “sí, ya te lo presto”. Me vistieron con vestido rojo. Me maquillaron. Me hacen el moño. Y me transformaron en Selena. Pues yo, con los nervios dije, “no sé cómo vaya a salir esto, pero lo voy a hacer”. Y lo hice. Hice “No me queda más”, de Selena. Al momento que yo estaba interpretando “No me queda más”, pasaron tantas cosas en mi mente: mi relación, mi mamá. Pero más que todo, mi relación…
[Rula Ávila Muñoz]: Con ese despecho en el corazón, Keyly se entregó al momento. Hizo el playback a la perfección y el resto fue improvisación.
[Keyly Rosemberg]: Yo hago lo que en el escenario se me ocurre. Tirarme un balde de cerveza en la cara, me lo tiro. Si en el escenario se me ocurre tirarme en una mesa, lo hago. Entonces yo no practico.
[Rula Ávila Muñoz]: Y esa táctica funcionó.
[Keyly Rosemberg]: La gente me adoró. No sé si lo hizo porque era mi primera vez, o si le gustó en realidad mi show. Pero la gente me adoró mucho. Me fue súper bien en los tips.
[Rula Ávila Muñoz]: Los tips, las propinas. Con ellas y con los aplausos del público se evaporó la timidez de Keyly.
Y de repente, la realeza de la escena nocturna en la Roosevelt Avenue se fijó en ella.
[Keyly Rosemberg]: Recibí muchos mensajes de las amigas trans de la vieja escuela, de las que ya tienen experiencia. Entre ellas Lorena St. Cartier, Laura Martínez. Y me dicen: “No te des por vencida, lo haces bonito. Pa’ ser tu primer show, te botaste”.
[Rula Ávila Muñoz]: Y una de esas reinas, Lorena St. Cartier, le dio un consejo a Keyly.
[Keyly Rosemberg]: “Keyly”, me dice, “tu peor enemigo en un escenario es el público. ¿Por qué?”, me dice: “Porque el público trata la manera de verte de pies a cabeza. Se te queda viendo bien directa como para ver si tú fallas en algo”. Y me dice: “rétalo. Cuando tú estés en el escenario, vive la canción, cántala. No le bajes la mirada a esa persona, excítalo. Como cuando estás excitando a un hombre”. Se me han quedado las palabras de ella.
[Rula Ávila Muñoz]: Y con sus 20 años de experiencia como espectadora, Keyly ya sabía cómo destacar entre otras artistas.
[Keyly Rosemberg]: Hay muchas chicas que son bellísimas para hacer show, para abrirse de pie, para brincar, darse vuelta de gato. Yo no lo voy a hacer porque yo tengo silicona en mi cuerpo. No lo voy a hacer, pero yo sé elegir qué canción. Yo he podido ir a cualquier escenario, y sé qué canción llevar.
[Rula Ávila Muñoz]: Keyly intuyó que si quería abrirse un espacio, tenía que ser impredecible. Así comenzó su carrera en los escenarios de la Roosevelt, como un camaleón capaz de dominar una cumbia, una ranchera, una bachata o una cursi balada ochentera.
Las madres de las familias no tardaron en reaccionar. Entre ellas, una reina llamada Jesica Lafontaine. Igual que Laura Martínez, Jesica tenía su propia familia de presentaciones y shows: la familia Lafontaine.
[Keyly Rosemberg]: Jesica Lafontaine, que era la promotora de ese entonces de la noches, Noches de Aventurera, se le ocurre coronarme como Miss El Salvador.
[Rula Ávila Muñoz]: La corona de Miss El Salvador o Miss Centroamérica o Miss algún-otro-país-o-región la entregan las promotoras de los shows, quienes suelen ser también las madres, las jefas de las casas.
Entonces, que una de esas madres te corone significa mucho, porque una corona te abre las puertas de la realeza que se mueve por el mundo nocturno de Queens. Una corona te trae aplausos, prestigio, atención.
Por otro lado, la persona que entrega una corona lo hace sabiendo que está empoderando y amadrinando a una chica que cultivará seguidores que traerán más dólares y consumo a los bares.
Esas nuevas audiencias ayudarán a mantener la vigencia de las casas y sus respectivas madres.
Las coronas son entonces una forma de sobrevivir pero también de expresar orgullo e identidad.
Y así, con su nueva corona, Keyly atrajo a algunas chicas que hacían trabajo sexual en la calle y las dejó unirse a ella con sus propios shows. Poco a poco las protegió de la soledad y el peligro de la intemperie, extendiendo esa misma bondad que ella había recibido.
[Keyly Rosemberg]: Cuando me coronan las niñas que yo me llevo de la calle a ver mi show, empiezan a decirme: mi madre, madre. Y hicimos un grupito como de una seis, siendo yo –quizás por mayor– la líder. Y la gente empezó a decir, “la familia Rosemberg”. Ahí empezó todo.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero las coronas también pesan. Y también siembran envidias y competencia. Porque según Keyly, otras reinas vieron en su brillo una amenaza.
[Keyly Rosemberg]: La gente que me había puesto como para hacer show, como que me hacía mala cara para prestarme la ropa. Primeramente porque estamos en un ambiente de envidias. Entonces, si tú trabajas para para club Evolution y yo quiero tu ropa para ir al Trío, que es mi otra casa, El Trío, tú te vas a sentir como por qué tengo que prestarle si lleva pa’ la competencia. Ahí es donde empiezan los celos.
[Rula Ávila Muñoz]: A esa enemistad entre amigas, o frenemies, como dicen en inglés, se suman los bares que compiten entre ellos, sus dueños, sus promotores y las respectivas casas lideradas por esas madres ya establecidas.
Y ante la falta de vestimentas prestadas, Keyly usó de nuevo su ingenio para no perder ese lugar que se había ganado. En medio de la necesidad, encontró un reto y una pasión que harían destacar a su familia: el diseño de modas.
[Keyly Rosemberg]: Empecé yo a comprar telas, hacerme cositas. Con cualquier cosa me miraba bonita. Entonces compro una máquina industrial, una mejor, que me costó como $600. Pero yo, Keyly Rosemberg, no voy a usar un traje que ya lo usé.
[Rula Ávila Muñoz]: Y desde entonces ha hecho más de 300 trajes, para ella y para sus hijas.
[Keyly Rosemberg]: A mí no me gusta que un niño Rosemberg se presente con los mismos trapos o que se presente mal. Porque esa es una madre. Esa es una familia.
[Rula Ávila Muñoz]: Después de la pausa, conoceremos a una de las hijas de Keyly: Zuleyka Rosemberg. Y con ella, el arte de ganar coronas y elegir a una madre.
[Rula Ávila Muñoz]: Hola de vuelta. Entonces, una familia necesita hijas.
[Zuleyka Rosemberg]: Pues tengo muchos nombres, para comenzar. Legalmente, mi nombre es Levi Urquilla y así soy conocida más que todo en el ámbito de la comunidad LGBT, trabajando colectivamente. Pero en las noches o en los bares o en los shows, en los concursos, mi nombre es Zuleyka Rosemberg.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka es salvadoreña y llegó a la ciudad en 2019, cuando tenía 25 años. Y bueno, fue una llegada dura.
[Zuleyka Rosemberg]: Fue más que todo la primera semana que estuve como durmiendo afuera de las casas, en los parques, o a veces… Una vez, una noche, dormí en el tren.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero no se dejó intimidar. Pronto encontró una cama en un albergue y comenzó a explorar la ciudad, sobre todo los bares de la Roosevelt Avenue, en Queens. Y allí, en uno que se llama El Trío, conoció a un grupo de chicas trans y chicos gays. Eran de Guatemala, México, Honduras, El Salvador… Y ese grupito tenía un nombre: La Casa del Rostro.
[Zuleyka Rosemberg]: Porque habíamos como solo chicas jovencitas, como menos de 25 años. Y todas éramos así como muy jovencitas y bonitas. Yo no me consideraba bonita pero pues yo allí andaba.
[Rula Ávila Muñoz]: Por entonces Zuleyka se identificaba como un chico gay. Y así se integró al grupo.
[Zuleyka Rosemberg]: Convivíamos. Más que todo era una convivencia de un grupo de chicas soñadoras, que recién habían llegado a esta ciudad.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka empezó a pasar su tiempo en los bares de la Roosevelt. Y allí se encontró a estrellas como Laura Martínez y Keyly Rosemberg interpretando a sus artistas más adoradas.
[Zuleyka Rosemberg]: De Rocío Dúrcal, de Marisela, de Laura león, Selena…
[Rula Ávila Muñoz]: Lo de Zuleyka y los shows fue amor a primera vista: los colores de los vestidos, las lentejuelas y las luces, la belleza de las presentadoras y su capacidad para hipnotizar a todos; a los borrachos y a los sobrios, a los machos y a los no tanto.
[Zuleyka Rosemberg]: El brillo, el brillo de todo. La energía que se transmitían las personas en el en el show o en el escenario, eso es lo que me llamó la atención. Porque pueden haber muchas… Digamos, pueden haber 10 personas, pero si una sola se le ve ese brillo de talento y de carisma y de personalidad, o sea, hace la diferencia.
[Rula Ávila Muñoz]: Es que, por si no ha quedado claro, estos no son shows improvisados. O sea, no son un karaoke en el que anotas tu nombre en un papelito y pasas dizque a cantar. No. Los shows son un arte.
Para empezar, existen varios géneros. Están los números bailables, usualmente con música trópical o samba. Éstos son el género más demandante, el que le exige a las presentadoras una tremenda condición física, porque si bajan la intensidad de su baile por tan sólo un segundo, pierden la atención y el respeto del público.
Luego está el género romántico, el de las canciones lacrimógenas, las de despecho y traición, muy Juan Gabriel o Paquita la del Barrio. Aquí lo que vale son los gestos sutiles, las miradas coquetas al público, la elegancia y la clase.
Y por último están los números dramáticos. En ellos las presentadoras actúan la letra de la canción como si la estuvieran viviendo en carne propia. Y para ayudarse en su interpretación, pueden traer todo tipo de accesorios y utilería, desde confeti y mesas de noche hasta cuadros, paredes decoradas y abanicos.
Pero los shows también son un arte porque existen reglas de lo que se considera una buena o una mala interpretación. Hay una estética. Y por eso existe una diferencia abismal entre las principiantes y las maestras, o, como Zuleyka las llama: “la vieja escuela”.
[Zuleyka Rosemberg]: Siempre la vieja escuela va a dedicar mucho más tiempo, mucho más sacrificio, a un show que una nueva. Porque la nueva pues hoy, más que todo, es como tirarse al suelo, dar vueltas y abrirse de pies. Entonces la vieja escuela no hace eso, pero se encarga como más de que tú sientas la canción y de que tú la veas bien, de que ella salga pulcra, de que ella salga limpia en el vestuario.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero además, las maestras ganan muchísimo dinero en propinas. Y esto, para una recién llegada a la ciudad como Zuleyka, era un incentivo bastante atractivo.
Ella quería estar en el escenario, como Laura Martínez o Keyly Rosemberg. Y no sólo quería brillar como ellas, sino también ganar como ellas: fama y dólares. Y así, Zuleyka le pidió a una de sus amigas de la Casa del Rostro que le presentara a una de las hosts de El Trío. Y ella le dio una oportunidad.
[Zuleyka Rosemberg]: Me recuerdo que estaba nerviosa para el primer show porque no sabía que si iba a haber gente.
[Rula Ávila Muñoz]: El show fue un jueves. Zuleyka salió al escenario con una peluca y un vestido prestados.
[Zuleyka Rosemberg]: Yo para ese entonces yo no me podía maquillar. Yo salí como bien chistosa al escenario. Y pues nada, esa fue la primera vez.
[Rula Ávila Muñoz]: Interpretó una balada de la diva de divas.
[Zuleyka Rosemberg]: Fue una de Rocío Durcal.
[Rula Ávila Muñoz]: Zulekya logró ganarse al público y los promotores del bar la invitaron a un segundo show.
Esa vez hizo una canción de Celia Cruz: “La negra tiene tumbao”. Y fue entonces que conoció a la legendaria Jesica Lafontaine, la misma que mencionamos hace poco, la que había coronado a Keyly en el 2018. Y ella le dijo:
[Zuleyka Rosemberg]: Que le había gustado mi show y que le gustaba como miraba porque me miraba bien estilizada, alta, delgada y morena, y que le había pegado la canción y que bailaba bonito. Entonces que quería que fuera parte de su grupo, o de su familia. Y le digo que sí. Pues ya ahí yo me integro como a la familia Lafontaine.
[Rula Ávila Muñoz]: La familia Lafontaine era una de las más prestigiosas de Queens. Unírsele era todo un honor.
Por entonces era enero de 2020. La pandemia cerró la Roosevelt y los bares pasaron a organizar shows clandestinos en casas particulares y sótanos. Se asistía sólo con invitación.
Y en ellos participaba Zuleyka. Así comenzó su carrera, clandestinamente.
Y cuando los bares reabrieron en la Roosevelt, Zuleyka –Zuleyka Lafontaine– ya tenía buena fama. El apellido le abría puertas. Y ella aprovechaba todas las oportunidades que se le daban. Si tenía que dar shows cada noche por una semana, lo hacía. Tanto quería destacar.
Todo mientras seguía viviendo en un albergue para migrantes y todo mientras hacia trabajo sexual de vez en cuando en la aplicación de citas Grindr, para complementar sus ingresos.
Fue por entonces que conoció a Keyly Rosemberg. Y ella la encantó con sus atuendos provocadores y su irreverencia.
[Zuleyka Rosemberg]: Ella es muy auténtica. Ella es muy loca por decirlo así. Ella, tú la ves en la calle y si se está conociendo por primera vez, ella te comienza con su ocurrencia, te comienza a preguntar cosas que quizá a ti nunca te han preguntado, pero ella como es bien salida, entonces ella te las pregunta.
[Rula Ávila Muñoz]: Que si los novios, que si el sexo, que si el trabajo sexual… O sea, era una confianzuda. Y cuando Zuleyka se enteró de que eran del mismo país, El Salvador, se volvieron inseparables.
[Zuleyka Rosemberg]: Y allí es donde la fui conociendo más, de que ella es muy buena persona, de que ella se quita el bocado para dártelo a ti.
[Rula Ávila Muñoz]: Keyly la dejaba quedarse en su casa, le daba de comer y también la aconsejaba sobre iniciar una nueva vida en Nueva York.
Y así pasaron los meses.
Una noche, en el bar El Trío, Jesica Lafontaine dio su show de cabecera. Se llamaba Noches de Aventurera y era famosísimo, tanto así que a veces se organizaba un concurso con ese nombre y la ganadora se llevaba una corona.
[Zuleyka Rosemberg]: La corona de Noches de Aventurera, pues mucha las peleaban y que era como, como la corona máxima, en ese entonces, de toda la comunidad.
[Rula Ávila Muñoz]: O sea, ganarla podía consolidarte como animadora.
Pero esa noche Jesica coronó a Zuleyka. Sin aviso, sin concurso.
Fue algo polémico. Según Zuleyka, algunas de las otras hijas de Jesica no estaban tan contentas. Porque en principio esa corona se peleaba entre varias concursantes, usualmente unas 10 o 12. Y se ganaba sobre el escenario, a golpe de sudor y de tacón. No por dedazo. Pero a Zuleyka no le importaba mucho.
[Zuleyka Rosemberg]: Yo sí, feliz de que me estuvieran como reconociendo en poco tiempo el arte que yo tenía, porque pues ya era llamada a bastantes bares para poder hacer show.
[Rula Ávila Muñoz]: Y en cada uno de esos shows podía ganar unos 70 dólares de propinas.
[Zuleyka Rosemberg]: Sí, como chica de Aventurera y como aparte también como Zuleyka Lafontaine, pues yo iba: a todo lugar que a mí me invitaban yo iba.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero al mismo tiempo Zuleyka comenzaba a entender lo que era pertenecer a una familia como la de Jesica Lafontaine.
Es que cuando era apenas una recién llegada, con las chicas de la Casa del Rostro, Zuleyka pensaba que las casas eran solamente un grupito para pasar el tiempo. Pero ahora, con Jesica, la familia se convertía en algo más serio, con más obligaciones.
[Zuleyka Rosemberg]: Y me iba dando cuenta de que en verdad, pues, más que todo era como ayudar a la señora y estar ahí pendiente, ser como su chaperona. Entonces pues ya eso ya no me fue gustando.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero además Zuleyka escuchaba rumores de que a veces Jesica se aprovechaba de la amabilidad y la confianza de sus hijas. Que esperaba de ellas disponibilidad absoluta y que sólo te hacía un favor si tú se lo devolvías.
Por cierto, buscamos a Jesica de varias formas para hablar con ella sobre esto pero no nos respondió.
Al principio Zuleyka no hacía caso de esos rumores. Pero con el paso del tiempo, cuando se dio cuenta de que eran ciertos, se sintió incómoda.
[Zuleyka Rosemberg]: Y yo creo que eso es lo que estaba esperando más que todo, como, es un cierto punto en el cual decir, “OK, hasta aquí con ella y ya yo me desligo de ella”.
[Rula Ávila Muñoz]: Ese momento llegó una noche, a mediados de 2021, en forma de un mensaje de Laura Martínez.
[Zuleyka Rosemberg]: Se contactó conmigo y me dijo, “ay, te quiero coronar como Revelación del año”.
[Rula Ávila Muñoz]: Revelación del año en los bares de la Roosevelt. O sea, como si te nominaran a un Oscar por tu primera película. Laura continuó:
[Zuleyka Rosemberg]: “Y no importa que tengas…” –porque ella siempre es así– “no importa que tengas esa corona”, me dice, “de Noches de Aventurera. Yo te quiero coronar como como Revelacion, porque te lo mereces”. Entonces, “ya, ok, déjeme lo pensar porque pues tengo esta corona y no sé qué hacer”.
[Rula Ávila Muñoz]: Es que Laura y Jesica eran rivales.
[Zuleyka Rosemberg]: Eran personas que no se llevaban y que no se podían ver ni en pintura.
[Rula Ávila Muñoz]: Las dos eran hosts de sus propios shows en la Roosevelt y se peleaban público y atención y, claro, tenían sus vanidades.
Así que aceptar la corona de Laura era despreciar la corona de Jesica Lafontaine. Y su apellido.
Pero al mismo tiempo, Zuleyka sentía que se merecía esa nueva corona de Revelación del año. Llevaba meses dando shows como nadie, –“quemándose en los bares”, como lo dice ella– arriesgando incluso que el público se aburriera de sus actuaciones.
Además estaba cansada de ser la chaperona de Jesica. Y cuando lo habló con Keyly, ella también la animó a aceptar la corona. Hasta le ofreció prepararle el vestido.
[Zuleyka Rosemberg]: Entonces, okey, me dijo, “si va a aceptar la corona véngase pa’ la casa y aquí busca algo que ponerse y así va bonita a la coronación”.
[Rula Ávila Muñoz]: Así que estaba decidido. Zuleyka no le dijo nada a Jesica. Simplemente le avisó a Laura que aceptaba.
La coronación fue en un bar pequeño de la Roosevelt, el Lunas. Laura invitó a Zuleyka al escenario. Y allí, justo antes de ponerle la banda y la corona de la Chica Revelación del año, Laura se le acercó al oído y le preguntó ¿Cómo quieres que te presente?
[Zuleyka Rosemberg]: “¿Cómo quieres que te presente?” Como Zuleyka Rosemberg. Entonces ya ahí es donde nace Zuleyka Rosemberg
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka Rosemberg. La respuesta le salió del corazón.
[Zuleyka Rosemberg]: Pues, porque ya me sentía ya… Ya me sentía con Keyly. Ya me sentía parte de ella.
[Rula Ávila Muñoz]: Sorprendió a todas. A Laura. Y a Keyly, que estaba allí, en el público, aplaudiéndole, con su sonrisa enorme.
Cuando madre e hija se encontraron al acabar el show, Keyly abrazó a Zuleyka y le dijo: Bienvenida a la familia.
Una pausa y volvemos
[Rula Ávila Muñoz]: Estamos de vuelta en Las Reinas de Queens.
Dos días después de ser coronada Revelación del año, Zuleyka recibió un mensaje de Jesica Lafontaine: quería que le regresara el título de Noches de Aventurera.
Zuleyka aceptó. Le agradeció a Jesica todo lo que habían vivido juntas. Pero hasta allí llegó su relación.
Ahora Zuleyka era una Rosemberg. Y con ayuda de Keyly comenzó algo que llevaba pensando meses: su transición.
[Zuleyka Rosemberg]: Me animó a querer ser una chica trans. Porque pues ella me dice, “OK, este, pero ser chica atrás pues te abre muchas puertas. Te llega el amor”, cosa que no es verdad. Entonces, pero, pero igual, con las palabras de ella pues también comencé a ver todo esto.
[Rula Ávila Muñoz]: La terapia de hormonas fue difícil. Sufrió depresión, ansiedad, hambre, se le caía el cabello… Era un cóctel de sentimientos que no desahogaba con nadie, ni siquiera con Keyly.
[Zuleyka Rosemberg]: Y como igual, de igual forma, yo no tenía como un un profesional de salud mental, entonces yo, pues a mí me pegó un fuerte.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero además tenía que aguantar lo que otras chicas trans decían sobre los cambios que se comenzaban a reflejar en su cuerpo: que si no tenía suficiente pecho, que si su pelo estaba muy corto… Comentarios que se sentían como una camisa de fuerza sobre cómo debía verse una mujer trans.
[Zuleyka Rosemberg]: Por el mismo prototipo de que tú no estás como una mujer ya completa con senos, con caderas, con pelo largo.
[Rula Ávila Muñoz]: Eran palabras hirientes, dolorosas e injustas, pero bastante comunes.
[Zuleyka Rosemberg]: La comunidad trans es, es muy, muy, muy intensa y puede llegar a ser hasta pasivo agresiva con comentarios. Por eso muchas veces muchas chicas como que detienen su transición, o no lo hacen, por lo mismo. Porque muchas veces estos comentarios vienen por chicas que ya están operadas, o sea, como que se les olvida que también pasaron por lo mismo, y en lugar de ayudar a las chicas, pues las destruyen. Y eso es lo que pasó conmigo en ese entonces.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka colapsó. Necesitaba huir de todo. Interrumpió su tratamiento, se cortó el cabello.
[Zuleyka Rosemberg]: Y decido irme. Decido salir de aquí de Nueva York.
[Rula Ávila Muñoz]: Por entonces vivía en casa de Keyly, pero el día de la partida…
[Zuleyka Rosemberg]: Ese día yo sabía que ella estaba en la casa, pero no, no quise… No quise molestarla porque ya me había dicho de que no, no se iba a despedir de mí.
[Rula Ávila Muñoz]: Porque Keyly le había dicho que prefería no hacerlo.
[Zuleyka Rosemberg]: Yo quería decirle que nos íbamos a ver pronto, de que no era un hasta siempre, sino que era un hasta luego.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka se fue a Los Ángeles. Trabajó en construcción tres meses. Luego se fue a Oakland, más al norte en California y allí trabajó en una cocina. Apenas tenía tiempo libre. De vez en cuando hablaba con Keyly, se extrañaban. Pero aparte de esta comunicación, apenas socializaba.
[Zuleyka Rosemberg]: Nunca me puse como a buscar más amistades…
[Rula Ávila Muñoz]: Tenía miedo de que la criticaran y juzgaran como en Nueva York. Fueron meses de mucha soledad.
[Zuleyka Rosemberg]: Al estar haciendo estos cambios constantes no, no encontraba mi felicidad. Y al estar allá en California me di cuenta de que quien importa en esta vida soy yo, y nadie más. No tengo que ser, como, igual que a todas las personas para yo ser feliz, porque yo puedo ser feliz a mi modo.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka no le debía explicaciones a nadie. En California decidió que iba a retomar su transición. Iba a ser una mujer trans a su modo, sin importar lo que las otras dijeran. Pero además, decidió que volvería al lugar que más extrañaba en ese momento, donde había dejado a su familia: Nueva York. Llegó en junio, un día antes del día del orgullo. Y se fue a la casa de Keyly.
[Zuleyka Rosemberg]: Me abrazó y nos abrazamos y ya le dije yo, “hola, ¿cómo está?” Y ahí estuvimos como medio minuto estuvimos abrazadas y ya me preguntó que cómo había estado, de que por qué no le había avisado. Yo le quería dar la sorpresa.
[Rula Ávila Muñoz]: Esa misma noche, Zuleyka volvió al bar El Trío para dar un show. Y el presentador de la noche le dio la bienvenida.
[Zuleyka Rosemberg]: El chico comienza a decir: “Ay, la que se había desaparecido, una chica que ha vuelto y ha vuelto más fuerte que nunca. Con ustedes, Zuleyka Rosemberg”.
[Rula Ávila Muñoz]: Zuleyka interpretó la canción “Mírame”, de Edith Márquez. Eligió esa canción por la letra.
[Zuleyka Rosemberg]: “Mírame, no soy la misma de antes. Esta sonrisa es por alguien, que quiero a morir. Mírame, es un placer saludarte, hoy que tú vives tan triste y yo tan feliz”.
[Rula Ávila Muñoz]: Y sí, esa noche todos la miraron a ella. El regreso de Zuleyka llenó a la familia Rosemberg de energía.
[Zuleyka Rosemberg]: Los Rosemberg fueron el boom en un momento y todo el mundo quería ser Rosemberg. Llegamos a ser 20 personas.
[Keyly Rosemberg]: Hasta 20 niños tuve.
[Rula Ávila Muñoz]: Acá Keyly de nuevo.
[Keyly Rosemberg]: Habían trans y chicos gay que se vestían de mujer. Lo primero fue decirles, “miren, el objetivo de nosotras es: aquí en Estados Unidos no tenemos familia. Algunos chicos se tiran al vicio por soledad, por estrés. Nosotros queremos ser otro tipo de dinámica, para que no estemos solos”.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero, según Zuleyka, muchas de esas chicas que pretendían ser hijas sólo estaban para aprovecharse de la fama de la familia.
[Zuleyka Rosemberg]: En ese momento, éramos la familia del año, por decirlo así. Pero poco a poco ellos solos se iban saliendo.
[Rula Ávila Muñoz]: Y es que en realidad mantener una familia como la de las Martínez, o las LaFontaine o las Rosemberg…
[Keyly Rosemberg]: Es muy difícil. Muy difícil tener una familia en todos los aspectos.
[Rula Ávila Muñoz]: Para empezar, las familias de las Reinas de Queens nacen de encuentros entre personas desconocidas. Y eso a veces no funciona.
[Keyly Rosemberg]: Tú tienes a veces dos chicos que se caen mal y son hermanos, se pelean, que tienes que meterte tú en medio e intervenir.
[Rula Ávila Muñoz]: Keyly siempre ha intentado poner límites a lo que se permite y no se permite en su familia. Por ejemplo: no le importa si sus hijas consumen drogas o alcohol.
[Keyly Rosemberg]: No me molesta porque no soy su madre biológica. Entonces ellos tienen que tener también su propia libertad. Y yo no soy after party. Yo no… Y ellos sí. Les gusta ir a tomar. Están jóvenes, se lo merecen, siempre y cuando les digo siempre, si lo hacen con precaución, adelante, pero a mí no me estén llamando, –eso sí lo saben todos– a mí no me estén llamando a las cinco de la mañana, a las seis de la mañana, que les pasó esto y esto.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero sí le importa si sus hijas se portan mal en un club, donde socializan con otras familias. Comportamientos vergonzosos pueden llevar a una ruptura.
[Keyly Rosemberg]: A mí se me fueron dos chicas, que me dolió bastante. Me dolió mucho el corazón que se me fueran por lo mismo, porque en mi familia hay disciplina. Y una de las disciplinas que yo siempre tenía era que tenías que ir a un club y comportarte.
[Rula Ávila Muñoz]: Keyly habla de un balance entre ser una madre biológica y una acompañante. Pero alcanzar ese balance es difícil.
[Keyly Rosemberg]: Porque en el momento, tú dices… Te pones bien una madre biológica. Pero después como que dices, “no, tú no lo puedes tratar así porque no es tu hijo”.
[Rula Ávila Muñoz]: A Keyly le ha pasado varias veces que ha amado profundamente a sus hijos sólo para verlos irse.
[Keyly Rosemberg]: Ese fue uno de los peores errores míos. Enamorarme, no como, no como pareja y no que… Amarlos como que fueran tuyos.
[Rula Ávila Muñoz]: Pero ese dolor se compensa con la satisfacción de ver a sus hijas sobre el escenario.
[Keyly Rosemberg]: Yo ver un niño Rosemberg que se sube al escenario es como que esté viendo a un artista. Yo lo gozo, lo vivo. Estoy tan nerviosa que se le vaya a caer algo, que algo no le vaya a salir mal, que todo. Estoy tan nerviosa y me siento tan feliz.
[Rula Ávila Muñoz]: Por eso ha acompañado a Zuleyka en todo su ascenso como reina. Y la ha animado a ir más allá de Queens.
Un día de 2023, Keyly invitó a Zuleyka a un evento en Washington DC. Un concurso de belleza de toda la comunidad trans latina en Estados Unidos; o sea, algo muy distinto de los shows de la Roosevelt.
[Zuleyka Rosemberg]: Pues porque cada concurso tiene su manera de calificar su manera de concursar su manera de hacer las cosas a organizarse.
[Keyly Rosemberg]: Como por ejemplo, hay una categoría que se llama traje de baño. Otra categoría que se llama pregunta y respuesta. Otra vestido de noche y entrevista, interview. Entonces, hay un jurado atrás que la está calificando quién lo hace mejor.
[Zuleyka Rosemberg]: Se escucha como muy egoísta, pero dentro de los concursos, es así. Entre más brillo lleves o entre más plumas lleves, o sea, es más, es más fabuloso el traje, la gente te va amar más o la gente o el jurado te va a calificar mejor.
[Rula Ávila Muñoz]: Cuando Zuleyka vio a las chicas salir con sus plumeríos, con sus vestidos de piedras brillantes, bien maquilladas, supo que tenía que estar allí parada.
Así que un año después, Zuleyka se apuntó a un concurso: Miss Mundo Latina USA, en el grupo de participantes New Comer, o sea Recién Llegadas
Entrenó durante meses su número de talento, un mix bailable de varias canciones. Y Keyly la ayudó con su vestido.
Y así llegó la gran noche en marzo de 2025. Zuleyka pasó por cada una de las pruebas: traje de baño, traje de noche, talento…
[Zuleyka Rosemberg]: No esperaba ganar pero igual no me iba a dejar tampoco.
[Rula Ávila Muñoz]: Y la última prueba, pregunta y respuesta.
[Zuleyka Rosemberg]: Me preguntaron qué es lo que me había inspirado a querer participar. Mi respuesta fue de que primero, más que todo, era como inspirar a las personas nuevas de que iban comenzando este bello arte del transformismo; y a las chicas trans de que no solo los chicos gay pueden hacer este tipo de cosas, sino que las chicas trans pueden hacerlo.
[Rula Ávila Muñoz]: Fue una respuesta inteligente y diplomática. Era como una celebración universal del arte que llevaba practicando desde que llegó a Nueva York. Y cuando llegó el momento de la premiación de las participantes New Comer…
[Presentador]: Damas y caballeros, hubo una sola ganadora de todas las categorías…
[Rula Ávila Muñoz]: Anunciaron al tercer lugar, luego el segundo. Y luego…
[Presentador]: ¡Recibamos a la nueva Miss Mundo Latina USA New Comer, ganadora de traje de baño, talento, pregunta y respuesta y traje de noche: Zuleyka Rosemberg!
[Zuleyka Rosemberg]: “¡Con ustedes, Zuleyka Rosemberg!”… Entonces ahí ya no lo creía.
[Rula Ávila Muñoz]: Se soltó a llorar. Nunca hubiera imaginado que viviría algo así cuando llegó a Estados Unidos. Pero además, estaba ganando algo mucho más valioso que una corona.
[Zuleyka Rosemberg]: Creo que esto es muy importante para nosotros porque aparte de que te empodera, te visibiliza. Porque muchas veces nosotras las podemos ver en la calle, tal vez haciendo el trabajo sexual o en sus casas. Pero al entrar a este mundo, ellas no saben si pueden florecer un talento que ellas tengan.
[Rula Ávila Muñoz]: Como reina del concurso, Zuleyka ha tenido que trabajar por la comunidad trans de Nueva York, desde entregar condones a trabajadoras sexuales de la Roosevelt Avenue hasta dar un show durante el desfile Pride de Queens. O sea, su título de Miss Mundo Latina USA Newcomer ha venido con responsabilidades.
[Zuleyka Rosemberg]: Pues lo tengo que usar para eso, para que vean que no solo me coronaron por coronarme, sino que me coronaron por un factor. Y ese factor es de que ayudo, de que colaboro, de que estoy ahí presente en las causas que lo ameritan.
[Rula Ávila Muñoz]: Hoy trabaja en el Colectivo Intercultural Transgrediendo, uno de los más importantes de la comunidad trans de Nueva York. Allí acompaña a personas que apenas han descubierto que tienen VIH. Puede hacer ese trabajo porque ella también es portadora del virus.
[Zuleyka Rosemberg]: El tener VIH no es como un pensamiento o un punto o referencia de que te vas a morir pronto, sino que es como volver… Para mí, personalmente, es como volver a renacer, como para volver a vivir otra vez. Y allí ahí les pongo como ejemplo de personas que tienen 40, 60 años con VIH y todavía siguen aquí.
[Rula Ávila Muñoz]: Para una comunidad tan afectada por la epidemia del VIH, y que vio cómo casi toda una generación desaparecía por el virus, este tipo de historias son importantes. Dan esperanza.
Y entre todas las reinas de Queens, había una cuyas historias hacían justo esto: tender una línea entre el pasado, el presente y el futuro.
Una reina cuyas historias se convirtieron en un bálsamo y un energizante para una comunidad que seguía de luto por la muerte de Lorena Borjas.
Una mujer que estaba destinada a ser la nueva reina de todas las reinas: Cecilia Gentili, Santa Cecilia. La madre de todas las putas.
Las Reinas de Queens es un podcast de Central, el canal de series de Radio Ambulante Studios, y forma parte de la red de podcasts My Cultura de iHeart Radio.
Esta serie fue producida por Diego Senior y Pablo Argüelles con producción adicional y reportería de Nikol Pizarro, Joana Toro y Andrés Sanin.
Los editores fuimos Daniel Alarcón, Silvia Viñas y yo.
La verificación de datos es de Bruno Scelza y Nikol Pizarro.
María Linares hizo el diseño y la mezcla de sonido, así como la música original.
La gráfica y la dirección de arte de la serie son de Diego Corzo.
El desarrollo de producto de Las Reinas de Queens estuvo a cargo de Natalia Ramírez. La producción digital la hicieron Ana María Betancourt y Óscar Luna.
La dirección de negocios y alianzas estratégicas estuvo a cargo de Camilo Jiménez Santofimio. Y Julián Santos y Eric Spiegelman nos dieron apoyo legal.
Las Reinas de Queens es una idea original de Diego Senior, Joana Toro y Andrés Sanin.
Los productores ejecutivos son Diego Senior; y desde Radio Ambulante Studios, Carolina Guerrero, nuestra CEO.
En iHeart los productores ejecutivos son Arlene Santana y Leo Gomez.
Parte del financiamiento de este proyecto fue proporcionado por el Greater Good Science Center de la Universidad de California en Berkeley, como parte de su iniciativa “Difundiendo el amor a través de los medios”, con el apoyo de la John Templeton Foundation.
Puedes seguirnos en redes sociales como centralseriesRA y suscribirte a nuestro boletín de correo en centralpodcast.audio.
Soy Rula Ávila Muñoz. Gracias por escuchar.
Este podcast es propiedad de Radio Ambulante Studios. Cualquier copia, distribución o adaptación está expresamente prohibida sin previa autorización.
This podcast is the property of Radio Ambulante Studios. Any copy, distribution, or adaptation is expressly prohibited without prior authorization.








